Bien Argentina, mal Perú

 

El diputado Javier Milei, economista liberal de tendencia anarco-capitalista, novísimo político, ganó las elecciones presidenciales en Argentina.

Creo es el final de una era en ese país. Milei trae bajo el brazo una ambiciosa agenda de reformas económicas: libertad de empresa, promoción de la inversión privada, apertura comercial, libre competencia, flexibilización del mercado laboral, modernización de la administración pública, equilibrio fiscal y disciplina monetaria bajo el esquema de “dolarización” (como Ecuador, El Salvador y Panamá), que implican reducir drásticamente la inflación, sanear las finanzas públicas, generar empleos y lograr crecimiento económico sano y sostenido. Todo respetando y fortaleciendo la democracia restaurada hace cuarenta años.

Por su parte, Milei tiene puntos de vista conservadores en temas valóricos, pero muchísima gente en Argentina le ha votado para acabar con el legado populista de controles de precios, control cambiario, subsidios desmedidos, gasto público descontrolado, gigantismo estatal, corrupción administrativa, inflación persistente y pauperización de la sociedad o por rechazo a su rival electoral, el justicialista Sergio Massa, político mañoso y candidato del establishment. No será tarea sencilla: deberá enfrentar la resistencia feroz de políticos demagogos, empresarios mercantilistas, sindicalistas venales y todos quienes, por razones ideológicas o enteramente egoístas, defienden la Argentina decadente de hoy.

En Perú los sectores “de derecha” saltaron felices. Los mensajes de políticos, intelectuales o activistas políticos “de derecha” en la red social X (antes Twitter) lo prueban. Creen tener semejanzas con Milei y festejaron como si ellos hubiesen alcanzado el poder aquí. Personalmente, ignoro qué celebraron. Milei está en las antípodas políticas de los sectores “de derecha” peruanos, que se han convertido en defensores del status quo. A éstos le calza a la perfección aquel epíteto que Milei volvió popular en Argentina: casta.

Desde el Congreso o los medios de comunicación, ¿cuáles leyes han promovido los sectores “de derecha” para “revitalizar” el modelo económico heredado de la década de 1990, que cada vez luce “envejecido”?, ¿cuáles leyes alentaron para incrementar la producción, la productividad y la competitividad en la economía: tres elementos claves para la prosperidad?, ¿cuáles leyes han incentivado para luchar contra la corrupción administrativa?, ¿cuáles leyes han debatido para reformar el cada vez más “burocrático” sistema político sobre el cual se asienta la democracia restaurada en 2001?. Hasta donde sé, NINGUNA.

¿A qué viene la celebración?. Así como Milei se ha impuesto sobre todo un contubernio putrefacto de intereses políticos o particulares que, por décadas, ha empobrecido y degradado Argentina, en Perú puede aparecer (creo aparecerá) un candidato presidencial “anti-sistema”, el cual -quizá- sea un tanto “derechoso”, pero que “se cargará” a esos sectores “de derecha” contaminados de inmoralidad y mediocridad.

Entonces veremos quién se parece a quién.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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