Otra vez el “cuco tétrico”

Dejemos un rato la escalofriante realidad de la pandemia viral COVID-19 en el Perú.

Este mayo se cumplen cuarenta años del inicio del terrorismo de Sendero Luminoso en nuestro país. Por tal motivo, el Lugar de la Memoria (LUM) organiza una serie de conferencias (virtuales, supongo) para conmemorarlo. No es un acontecimiento baladí, si consideramos que el terrorismo senderista, al cual se sumó después -en menor grado- el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), marcó con muerte, ruina y desolación nuestra sociedad y cortó a cuchillo nuestra historia contemporánea. La muestra historiográfica del LUM me parece pobrísima, pero el estudio y el debate sobre causas y contexto del surgimiento del terrorismo senderista no son banales.

Sin embargo, Expreso y La Razón, diarios de derecha conservadora, se han “indignado”. Phillip Butters, conocido hombre de TV y radio, también de derecha conservadora,  puso “grito al cielo” y hasta deliró hablando de “rearme senderista”. Punto aparte: Expreso, La Razón y Butters se han vuelto duros opositores (con razón) del Gobierno nacional de ese “aventurero”, al cual aplaudieron cuando llegó a la Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de 2018. Hoy viven el karma, las volteretas de la vida que el hinduismo explicaría con ese concepto.

De verdad, Expreso, La Razón y Butters me parecen ridículos con la obsesión por “reescribir” nuestra historia reciente para imponer el “relato heroico”: la “lucha patriótica” de militares, policías y el pueblo (ahora sí el pueblo) contra los terroristas, “traidores a la patria”. El mismo mensaje falso, simplista y anti-histórico también existente en el “relato heroico” sobre la guerra contra Chile (1879-1883), que aburre a quienes lo leemos y sólo sirve para encubrir la felonía y el latrocinio de quienes nos llevaron a ese conflicto bélico y lo perdieron.

Los senderistas eran “monstruos”, porque profesaban la “monstruosa” ideología seductora del comunismo y para implantar ese comunismo autóctono y milenarista, estilo camboyano, que Sendero Luminoso defendía, recurrieron al terrorismo. El comunismo siempre ha sido una ideología contraria a la propiedad privada. Para despojar de la propiedad a una sociedad, hay que quitarle la libertad individual. Como nadie consciente acepta que le quiten lo suyo y pelea por la libertad para recuperarlo o conservarlo, sólo queda matar. Los senderistas eran terroristas, porque eran comunistas. Por eso es necesario saber y entender que el conflicto armado interno entre 1980 y el año 2000 fue la lucha salvaje y cruenta entre una minoría armada e ideologizada, unas fuerzas militares y policiales que -por mucho tiempo- no entendieron a quiénes combatían y una mayoría de peruanos y peruanas, que solamente quería hacer su vida lo más normal posible. De ahí que fueran años de violencia, sangre y sufrimiento.

Quizá los ponentes de las conferencias del LUM no sean los adecuados, pero el estudio y el debate nunca estarán de más. Así podremos comprender la tragedia vivida en el Perú y de qué nos salvamos.

 


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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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