Reforma electoral, ya


El Jurado Nacional de Elecciones ha iniciado la campaña “Reforma Electoral ya” para que el Congreso apruebe una reforma electoral para las elecciones generales del siguiente año.
 
El abogado Aldo Mariátegui escribió en columna de opinión que es “inaceptable” esta campaña de un organismo constitucionalmente autónomo contra un poder público y, tal vez, tenga razón, pero si para impulsar al Congreso que vote una reforma electoral antes que venza el mandato parlamentario actual es necesario recurrir a figuras públicas conocidas como el pintor Fernando de  Szyszlo, la historiadora Cecilia Blondet (ex Ministra de la Mujer), el economista Augusto Álvarez Rodrich, las periodistas Claudia Cisneros y Kela León, el joven actor Bruno Ascenzo, la cantante Esther Dávila (Bartola) y la boxeadora Linda Lecca, por algo será.
 
El Jurado ha invitado a la ciudadanía sumarse a esta campaña mediante las redes sociales Facebook, Twitter y Youtube publicando el hashtag #ReformaElectoralYA. A la fecha, habría 200 mil seguidores. Sin embargo, ¿en qué consiste realmente la campaña?. En la aprobación de los proyectos de nueva Ley de Partidos Políticos (que reemplace a la de 2004), nueva Ley de Participación y Control Ciudadanos (que sustituya a la de 1994) y Código Electoral y Código Procesal Electoral, que unifique las dispersas leyes electorales vigentes. Todos los proyectos fueron presentados al Congreso en 2011. Sólo se aprobó en 2013 la reducción de la “ley seca” (prohibición de vender bebidas alcohólicas) de 48 a 24 horas antes del día de elecciones, referéndum o consulta popular de revocatoria del mandato.
 
Se buscaría disminuir la cantidad de candidaturas y el número de partidos políticos registrados, obligar la transparencia de declaración patrimonial o antecedentes penales o judiciales de candidatos y candidatas, evitar el financiamiento ilícito, prohibir que condenados por terrorismo o narcotráfico lancen candidaturas, facilitar el subsidio a los partidos políticos (vigente desde 2004, pero el gobierno de Alan García se negó a autorizarlo en 2006 y así ha continuado), sancionar el “transfuguismo” o cambio de un partido hacia otro, etc.
 
En general, algunas propuestas son buenas y otras no. No obstante, ¿se aprobaría la ansiada reforma electoral?. Cada vez que veo en televisión o escucho en radio a políticos como la belicosa congresista Lourdes Alcorta, disidente del Partido Popular Cristiano y quien ya no representa electoralmente a nadie, pero oronda se auto-considera “representante del pueblo” menospreciar las iniciativas de reforma electoral, recuerdo que como ella muchos congresistas renunciaron a sus partidos políticos y hoy sólo se representan a sí mismos NO desean cambiar “reglas del juego” electorales, porque podrían no ser reelegidos el próximo año. La Presidenta del Congreso pondría en debate la reforma.
 
Aunque una reforma electoral debe instaurar premios y castigos para la buena y mala conducta política, respectivamente, tenemos proyectos de ley que debieran ser aprobados total o parcialmente para mejorar la democracia.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores