¿Dónde
están los más “anti-modernos”, “anti-contemporáneos” en el Perú: en la
izquierda radical o la derecha conservadora?.
El jueves
10 de enero el mundo estuvo pendiente de Venezuela, porque la dictadura de
Nicolás Maduro se entronizaba por seis años más. Los Estados Unidos, la Unión
Europea, gran parte de América Latina, Japón, Canadá, etc., ya consideran
usurpador a Maduro. En varios países, hubo protestas frente a embajadas o
consulados de Venezuela por venezolanos exiliados, refugiados o inmigrantes.
Por supuesto, en algunas de esas manifestaciones hubo la típica
contra-manifestación de “rojos” y “rojimios” locales.
En el Perú muchos
venezolanos en Lima se concentraron frente a la embajada venezolana, como otras
ocasiones. Esta vez en la (pequeña) contra-manifestación no había banderolas o
símbolos de izquierda radical (al menos, no visibles) ni arengas a Nicolás
Maduro, pero sí pancartas con mensajes xenófobos exigiendo la “expulsión de los
venezolanos” y el “cierre de las fronteras”. Hubo pelea entre ambas
manifestaciones y con la Policía Nacional. Algunos venezolanos intentaron
penetrar en la legación diplomática (no se podía permitir) y un par fueron
detenidos.
La
contra-manifestación no fue espontanea ni fueron xenófobos sin ideología.
Pienso: si alguien fuese “anti-venezolano”, nada le complacería más que la
caída de la criminal y hambreadora dictadura de Nicolás Maduro para que muchos
venezolanos puedan volver a Venezuela. Pues no. Esos contra-manifestantes xenófobos
eran de izquierda radical, porque la izquierda radical se está volviendo xenófoba.
Al menos, el sector más incendiario de la izquierda radical. Por ejemplo:
Ricardo Belmont, ex alcalde de Lima, candidato fracasado en las últimas elecciones
municipales y regionales, tenía un discurso xenófobo contra los venezolanos. El
movimiento político de izquierda radical que postuló a Belmont nunca las rechazó.
De otro
lado, la congresista Tamar Arimborgo presentó en el Congreso para prohibir la “ideología
de género” de cualquier política pública en el Perú. Su iniciativa es tan mala
que levantó innumerables voces contrarias y hasta sus colegas del fujimorismo
(bancada a la cual pertenece) le pidieron que retire el proyecto.
¿Qué es la “ideología
de género”?. En principio, no tiene definición conceptual. Sólo está en la
cabeza de católicos ultramontanos, evangélicos fanáticos y el sector más
reaccionario de la derecha conservadora. Lo que existe es la “perspectiva de género”
o “enfoque de género” y son libres de estar a favor o en contra, pero no
pretender legislar en base a una falacia sustentada en el fundamentalismo
religioso. Encima, el año pasado el Tribunal Constitucional reiteró la laicidad
de la administración pública.
Nota aparte: no simpatizó con el Presidente de la República. Lo
consideró un “aventurero de la política”, pero -creo- no es un tipo corrupto,
como un tendencioso reportaje periodístico de televisión ha querido insinuar el
domingo pasado. Posiblemente, la periodista continuará insistiendo con el mismo
“rollo” para posar de “implacable”.


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