La última encuesta de opinión de GFK tiene una
consulta con respuestas interesantes ¿quién debiera ser candidato o candidata
presidencial de la izquierda radical?.
Tanto la totalidad de encuestados como los votantes y
las votantes de izquierda radical se decantan mayoritariamente por Yehude
Simon, quien tiene opinión favorable de 19% y 23%, respectivamente. Sigue el
congresista Sergio Tejada (aliado a la impresentable asociación de fonavistas)
con 10% y 14%. Después está el ex presidente regional de Cajamarca, Gregorio
Santos (preso preventivamente por corrupción), con 8% y 12%. Continúa la
“rojaza” congresista Verónika Mendoza, con 7% y 11%. Por último, el ex
sacerdote católico anti-minero Marco Arana, con 5% y 8%.
De todo el conjunto, ¿por qué Simon es el más
presentable?. Quizá la respuesta esté en su carrera política. Descendiente de
palestinos y egresado de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad
Nacional Pedro Ruiz Gallo en Lambayeque, Simon fue diputado durante el gobierno
del APRA (1985-1990), perteneciendo al ala más extremista de la alianza
Izquierda Unida. Héctor Vargas Haya, quien fue Presidente de la Cámara de
Diputados en esa época, recuerda a Simon y su colega de bancada Duberlí
Rodríguez (hoy magistrado de la Corte Suprema de Justicia) como “incendiarios”
que “se oponían a todo”. En 1991 Simon fundó el movimiento Patria Libre, que
sería señalado como “brazo político” del terrorista Movimiento Revolucionario
Túpac Amaru (MRTA), causa que lo llevaría a ser arrestado y juzgado por un
tribunal militar tras el golpe de estado del 05 de abril de 1992
.
La comisión ad-hoc
para revisión de sentenciados injustamente por terrorismo y traición a la
patria, creada en 1996 por la dictadura de Alberto Fujimori y dirigida por el
sacerdote católico Hubert Lanssiers, recomendó la excarcelación de Simon y en
el año 2000 el gobierno de Valentín Paniagua lo indultó. En 2002 fue electo
Presidente Regional de Lambayeque, siendo promotor de la inversión privada y administrador
relativamente eficiente: fue reelegido cuatro años después. En 2008 el gobierno
de Alan García lo nombró Presidente del Consejo de Ministros, cargo que ocupó
hasta el año siguiente tras los violentos sucesos de Bagua (policías muertos y
manifestantes nativos heridos), y en 2011 fue electo congresista.
Simon defiende la democracia representativa y no
rechaza la economía de mercado, pero ha sido demasiado cercano al Presidente de
la República y su Gobierno y, para su mala suerte, carga injustamente con el
estigma por los trágicos sucesos de Bagua en 2009 (Mendoza lo ha apodado el
“candidato del Baguazo”) y no es un político carismático ni popular. En la
misma encuesta, Simon apenas tiene 0.5% de intención de voto. Mendoza tiene 1%.
Sin embargo, la encuesta de GFK revela es que la gran
mayoría de peruanos y peruanas ya no quiere candidatos o candidatas con imagen
“progre”, lenguaje demagógico, discurso anti-político ni tendencia izquierdosa,
porque sólo conducen a frustraciones y desilusiones.
El Perú sí ha evolucionado..., un poco.

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