¿Se encenderán las alarmas?

Ahora ese “aventurero” llegado a la Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de 2018 no sólo es pérfido, traicionero y embustero. También sería asaltante.

Cuando esperábamos que dijera algo sobre la sexta prórroga al Estado de Emergencia, el toque de queda y el "aislamiento obligatorio", vigentes en todo el país desde la quincena de marzo para contener la pandemia viral COVID-19 en su tediosa “conferencia de prensa”, el “aventurero” nos armó un show barato. ¿Qué esperar de éste que ha presumido de las obras de reconstrucción que los británicos y no su Gobierno harían en el norte, tras tres años del fenómeno El Niño Costero, y habla que “la Historia lo juzgará”?.

Otra vez “se burló” de los gremios empresariales anunciando un “subsidio” a las empresas con “suspensión perfecta de labores” aprobada. No dijo que el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo ha aprobado sólo el 1% de todas las solicitudes presentadas.

No obstante, el bombazo fue cuando el “aventurero” amenazó a las clínicas privadas que, si en 48 horas no aceptaban el acuerdo -sin negociar- del Seguro Integral de Salud (SIS) para pagarles sólo un poco más de la mitad de sus tarifas diarias de servicios por pacientes COVID-19 referidos desde hospitales públicos, invocaría la expropiación. ¡Sí, expropiación!. Obvio, la izquierda radical y los “gobierneros” estuvieron felices. Parecía algo salido del cerebro del siniestro asesor argentino, pero pinta de cuerpo entero la naturaleza vil del “aventurero”.

A diferencia de la de 1979, la Constitución de 1993 dice: “El derecho de propiedad es inviolable (…) Se ejerce en armonía con el bien común y dentro de los límites de ley. A nadie puede privarse de su propiedad sino, exclusivamente, por causa de seguridad nacional o necesidad pública, declarada por ley, y previo pago en efectivo de indemnización justipreciada que incluya compensación por el eventual perjuicio. Hay acción ante el Poder Judicial para contestar el valor de la propiedad (…)”.

¿Por qué el “aventurero” quiso vestirse de expropiador?. Necesita culpables por su fracaso, porque no hay camas disponibles, pudiendo haberlas tenido como "hospitales de campaña". No hay suficientes ventiladores mecánicos, aunque pudo haberlos comprado hace rato y no hacer esa triangulación turbia con proveedores chinos. No ha resuelto la falta de oxígeno medicinal, a pesar de su absurda declaración “estratégica”, no habiendo importado los balones. Hasta El Salvador, país más pobre que nosotros, ha gestionado mejor. Es incompetencia pura y dura.

Por la noche, se logró un acuerdo: el SIS y ESSALUD pagarán casi la totalidad de las tarifas de las clínicas privadas como pago único. Todo fue farsa. El “aventurero” no se “cargaría” las clínicas privadas, porque se hubiese metido en un lío gordo. Perú no es Argentina. Sin embargo, el anuncio debiera encender las alarmas en los sectores de derecha, como en 1987.

El “aventurero” es peligroso. Inescrupuloso e irresponsable, nos conduce hacia el abismo. Si al final debe irse para salvarnos, que se vaya.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores