La tribulación peruana ("ESPECIAL")

La pandemia viral COVID-19 en el Perú se ha convertido en causa de tribulación.

Oficialmente, próximos a los cien mil contagiados, ocho mil hospitalizados y tres mil fallecidos, pero el Gobierno nacional de ese “aventurero” llegado a la Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de 2018 y “sus” medios de comunicación siguen haciendo creer a la población que “vamos bien”, “muy bien”.

Según el diario estadounidense The New York Times, en comparación con abril de 2018 y 2019, en abril de este año han fallecido, sólo en Lima y Callao, más de tres mil personas adicionales. Asimismo, según el portal web de investigación periodística Ojo Público, hasta hoy la cantidad de muertes en Loreto por el virus fueron nueve más que la cifra oficial. En la misma Lima, los médicos intensivistas estarían decidiendo quiénes pueden acceder a las unidades de cuidados intensivos para salvarse y quiénes no. A los medios de comunicación “adictos” al Gobierno les resulta cada vez e difícil la realidad de los hospitales colapsados, los cadáveres en las morgues, falta de balones de oxígeno, protestas de médicos y enfermeras, etc. Entonces el triunfalismo del “aventurero” fue solamente para los titulares de noticias.

Los contagios siguen al alza y, posiblemente, el “aventurero” prorrogue por quinta vez el Estado de Emergencia, el toque de queda y el “aislamiento obligatorio” vigentes en todo el país para contener la pandemia. A pesar de su enfrentamiento (justificado) con el Gobierno, el Colegio Médico le ha pedido la prórroga hasta el 11 de junio. Es muy fácil llamar a la “cuarentena” (odio ese término) por dos o tres meses cuando aún tienes empleo, ingresos fijos y refrigeradora llena de comida. Si recién el Gobierno se está preocupando por adquirir más pruebas de despistaje del virus, montar hospitales de campaña y desinfectar mercados de abastos, entonces, ¿para qué la mayoría de la población (sí, los díscolos siempre fueron minoría) se sacrificó con la segunda, tercera y cuarta prórroga si el “aventurero” sólo se dedicó a mentir como bellaco, humillarnos y burlarse de nosotros y atacar o hasta amenazar a sus críticos?.

Este Gobierno es irremediablemente inepto. Todo paternal, el “aventurero” anunció semanas atrás que, a partir del lunes 18, niños menores de 14 años de edad podrían salir a la calle. Se promulgó un decreto supremo al respecto (a caminar con un adulto, sin tocar nada o nadie, a máximo 500 metros de casa, durante media hora y sin llevar juguetes o pelotas) y fue publicitado en televisión. No obstante, el mismo lunes el Ministerio de Salud cambió de criterio y ya no lo recomendó.

También el Gobierno anunció hace semanas el pago del Bono Familiar Universal, para quienes no tienen empleo ni ingresos y no recibieron el bono 380 ni canastas municipales, pero después ha dicho que los interesados deben ingresar a una página web y, por cierto, la entrega sería a partir de junio. Por supuesto, el hambre “puede esperar” y sumiendo que los interesados tengan acceso a Internet y no sean analfabetos digitales. Bravo, bravísimo.

Por último, el domingo 17, a toda prisa, el Gobierno “vomitó” un montón de protocolos sanitarios para el reinicio de algunas actividades en minería, pesca industrial, agroindustria, construcción civil, servicios manuales, notariado, delivery (sólo Lima y Callao) y comercio electrónico, que se suman a venta de alimentos y medicamentos, atención médica, banca y seguros, electricidad y saneamiento, telecomunicaciones y transporte. Sin embargo, esos protocolos son tan burocráticos, controlistas y hasta absurdos que, según el ex senador y empresario Miguel Vega Alvear, parecen destinados a “hundir” a las empresas.

¿El Perú está siendo “castigado” teniendo este Gobierno tan mediocre (el Congreso “infectado” no se queda atrás)?. Si usted es creyente, Dios sabe por qué tanta tribulación.

 


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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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