Ya pasó más de un mes
desde que la pandemia viral COVID-19 está azotando el Perú.
Según
el Ministerio de Salud, son casi ocho mil contagiados, cientos de
hospitalizados y casi dos centenares de fallecidos. Personalmente, no creo
ninguna cifra proporcionada por el Gobierno nacional de ese “aventurero”
llegado a la Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de
2018. Tras semanas mintiendo sobre el número realizado de despistajes al virus,
por fin el “aventurero” aceptó recientemente que se hacían sólo ochocientos
diarios para anunciar después que lo multiplicaron por once. ¿De ochocientos a
nueve mil pruebas diarias (la fiabilidad es tema aparte) con nueve laboratorios
de treinta y tres en todo el país funcionando a duras penas?.
Sin
embargo, casi todos los medios de comunicación (junto a sus periodistas
venales) continúan con la propaganda del Gobierno: gracias a las draconianas
medidas del “aventurero”, el Perú reaccionó rapidísimo ante la pandemia y lo
mejor fue que nos confinaran obligados en nuestras viviendas. Propaganda basada
en mentiras. El primer caso del virus fue anunciado por el “aventurero” el 06
de marzo. Hasta el 11, que la cifra de contagiados comenzó a subir, recién se
tomaron las primeras medidas sanitarias, como la prohibición de grandes eventos
públicos. No obstante, la tasa de contagios seguía aumentando. Buscando no
parecer que perdía el control, el 15 el “aventurero” anunció el Estado de
Emergencia en todo el país, con restricciones a las libertades de tránsito y
reunión, cierre de fronteras y cancelación de vuelos comerciales desde el extranjero.
Detuvo la actividad económica “no esencial”. Desplegó al Ejército y la Policía
Nacional en el orden interno. Posteriormente, impuso el toque de queda.
El
“aventurero” dijo que sus medidas represivas serían por sólo 15 días y el país
le creyó. Todo sería rápido. ¿Cómo no creerle si el Perú “actuó rápido”?. Sus adulones
repitieron que hasta nos aplaudían en el mundo mundial. Casi un mes después, con
más días de “aislamiento obligatorio” hasta no se sabe bien cuándo, una crisis
económica devastadora en ciernes, el drama social de pobres y pobres extremos,
un virus que se sale de control (¡hasta empleados del diario oficial El Peruano
están contagiados!) y un Gobierno improvisando al extremo, seguir con el mantra
de la “rapidez” es insultante. A su vez, el “aventurero” justifica sus errores
y si enmienda (como en el toque de queda “por sexos”), usa una “cabeza de
turco” para sacrificarla. La propaganda “gobiernera” metió miedo con el
desastre humanitario en Italia y España y, más reciente, Ecuador, pero ahora
que Chile (sin mencionar países de Europa y Asia) enfrenta eficazmente la
pandemia, calla. Tampoco menciona que el Perú ya forma parte de las peores
estadísticas internacionales en la lucha contra el COVID-19. Los diarios
estadounidenses The New York Times o The Washington
Post lo corroboran.
Acá
el Gobierno continúa repitiendo que vamos bien, pero el único que va bien es el
“aventurero”. Con varios congresistas contagiados (por fatuos), el virus “se
cargó” al Congreso. Con sus “comandos regionales” contra la pandemia y
nombrando militares para encabezarlos, relegando a presidentes regionales y
alcaldes, el “aventurero” está concentrado más poder aun. El autoritarismo
aumenta conforme se evidencia la incompetencia. El Presidente del Consejo de
Ministros habló de disponer (“robar”) sobre equipos médicos de las clínicas
privadas, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos amenazó con cárcel a
quienes difundan por las redes sociales información no-oficial, la Ministra de
Trabajo y Promoción del Empleo ridiculizó al empresariado y el “aventurero”
parece disfrutar de ver al país “arrodillado” ante él por sus “caramelos
envenenados” (bonos, subsidios, etc.), que ni son caramelos y sí están
envenenados. Médicos, policías y hasta militares, casi indefensos ante la
pandemia y temerosos de represalias si se quejan, son la “carne de cañón” de
este Gobierno ineficaz, embustero y miserable.
A
un mes. No estamos bien, no vamos bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario