La periodista Celia García Rodríguez ha saltado a la
fama con su campaña por la red social Facebook “Chapa tu choro (delincuente)”.
Parecía una espontánea iniciativa ciudadana, pero ahora sabemos que es una
grotesca estrategia política.
A la dama se le ocurrió la idea indignada, porque la
Policía Nacional no pudo retener a un delincuente que había ingresado portando
un “arma blanca” a la casa de una vecina suya en Huancayo. Entonces decidió
junto a sus vecinos colocar cartelones y banderolas con lenguaje muy agresivo
amenazando con “linchar” delincuentes. De ahí habría saltado al Facebook, cuyo
sitio web ya tiene 60 mil seguidores, pero no con simples amenazas. Surgió la
campaña “Chapa tu choro y déjalo paralitico” incentivando la “justicia popular”
contra supuestos delincuentes. Después García Rodríguez ha dicho que esa
campaña no es suya y su intención no es dejar paralitico a nadie, pero el daño
está hecho.
A consecuencia de esa campaña, se han producido intentos
de ajusticiamiento popular en algunos distritos de Lima y un par de ciudades
del interior del país: turbas iracundas agarrando supuestos delincuentes
(algunos menores de edad) para insultarlos, golpearlos y hasta desnudarlos
(¿mojigatería?) antes de llamar a un policía. El Ministro del Interior y el
nuevo Director General de la Policía Nacional han advertido que no se tolerarán
ajusticiamientos populares. Han recordado que, según el Código Penal de 1991,
la apología a la violencia es un delito castigado hasta con 8 años de prisión
efectiva y si se prueba la conexión entre la página web y delitos contra la vida, el cuerpo y la salud hacia los
supuestos delincuentes en modalidad de lesiones graves, puede aumentar hasta 15
años.
Ante la indeclinable sensación de inseguridad en las
calles por insuficiencia o inacción de la Policía Nacional, el Ministerio
Público, el Poder Judicial y los gobiernos locales o la inutilidad del “arresto
ciudadano” (permitido por el Código Procesal Penal de 2004, pero ¡prohibido por
la Constitución de 1993!), la ciudadanía quiere hacer algo y lo único que se le
ocurre es recurrir a la violencia de turba, que libera emociones internas y
hace sentir bien, pero no ayuda a combatir la delincuencia callejera u
organizada.
¿Se salió de control la campaña?. Parece que sí,
porque la promotora ha moderado su discurso, a pesar de haber posado orgullosa en
fotografías incentivando la “justicia popular”. No obstante, hay otra explicación:
teme perder votos. ¿Cómo?, ¿votos?. Sí, la dama pretende ser candidata al
Congreso en las elecciones generales del próximo año con la camiseta naranja
del fujimorismo. Incluso fue asesora de los ex congresistas Ricardo Pando y
Federico Pariona. Basta oírla un rato en TV o radio para percatarse que es una politiquera
recurriendo a la más repugnante demagogia para ganar votos.
Tras la demagogia inútil que ha hecho el fujimorismo
con el tema PETROPERU y el lote petrolero 192 en Loreto (haciéndole el juego a
los “rojos”) y “Chapa tu choro”, ¿qué se les ocurrirá a los fujimoristas después?.

No hay comentarios:
Publicar un comentario