El referéndum fue convocado, pero el Presidente de la
República “arruinó” el momento.
Su Excelencia presentó ante el Congreso cuatro proyectos
de reforma a la Constitución de 1993 sobre la nueva composición del Consejo
Nacional de la Magistratura, la regulación del financiamiento a partidos
políticos, la prohibición de reelección parlamentaria inmediata y la bicameralidad
del Congreso. El propósito era la aprobación de la mayoría de congresistas y la
posterior ratificación en referéndum.
Excepto el proyecto sobre el Consejo Nacional de la
Magistratura, muchos congresistas no estaban muy convencidos de las reformas
constitucionales. Especialmente, la mayoría fujimorista en la Cámara. No
obstante, el Presidente de la República y su Gobierno presionaron. Incluso hubo
una cuestión de confianza presentada por el Presidente del Consejo de
Ministros. Finalmente, trabajando aceleradamente y con no pocas variaciones,
los cuatro proyectos fueron aprobados y la ciudadanía decidirá en cuatro
preguntas si los ratifica o no en el referéndum.
Hoy Su Excelencia dice apoyar la opción del SI para la
“Junta Nacional de Justicia” (nuevo nombre del Consejo Nacional de la
Magistratura), “constitucionalizar” la regulación sobre el financiamiento a
partidos políticos y prohibir la reelección parlamentaria inmediata, pero la
opción del NO para la bicameralidad tal como fue aprobada por el Congreso,
porque alega se ha “desnaturalizado” su proyecto original.
¿En qué consistiría la “desnaturalización”?. Que se
suprimió su propuesta de “cuotas de género” (mitad hombres, mitad mujeres) para
el Senado y la Cámara de Diputados y se ha modificado parcialmente el mecanismo
de la “cuestión de confianza” ministerial para beneficiar a los diputados. Lo
primero es una iniciativa “progre”, que puede quedar dentro de una ley de
desarrollo constitucional. Lo segundo se aplicaría a partir del año 2021 cuando
la mayoría fujimorista ya no esté. Tampoco me gusta la modificación que el
Congreso hizo. En cualquier caso, más adelante se puede hacer otra reforma
constitucional (sin referéndum) para “corregir”.
¿Por qué este acto “majadero” del Presidente de la
República?, ¿por qué este gesto poco magnánimo de quien ha obtenido una
evidente victoria política sobre sus adversarios?. Algunos creen que, tras el
pésimo resultado del fujimorismo en las elecciones municipales y regionales, no
le conviene mostrarse tan “amistoso” con la mayoría fujimorista en el Congreso.
Otros creen que quiere “confrontar por confrontar” con el Congreso por réditos
políticos. No lo sé.
Sin embargo, considerando que cambió de opinión tan
abruptamente (días antes durante una entrevista en la televisora estatal no objetó
ninguna reforma constitucional aprobada), Su Excelencia puede empezar a ser
visto por la población, no como un político firme y serio sino como un “caprichoso”.
Que el Presidente de la República lo piense bien,
porque él nos trajo al juego político del referéndum y si el NO comienza a
imponerse sobre el SI su futuro político estará en riesgo.

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