¿Para qué la consultora de investigación
GFK difundió una encuesta sobre los trágicos sucesos de Bagua cinco años atrás?.
Quizá, porque el izquierdismo necesita mitos para existir en la sociedad y
eliminar a sus adversarios.
El 05 de junio de 2009 un
violenta protesta nativa contra dos decretos legislativos sobre promoción de la
inversión privada en forestación y reforestación y regulación de la propiedad
comunal, respectivamente, promulgados un año antes por el gobierno de Alan
García, realizados por nativos que habían bloqueados tramos vitales de la
carretera amazónica Fernando Belaunde (llamada “Curva del Diablo”), liderada
por un furibundo líder indigenista de entonces, Alberto Pizango, acabó con la
vida de doce efectivos de la Policía Nacional, diez nativos, un policía
desaparecido y doscientos heridos.
Sin embargo, lo que convirtió la
protesta indígena en una verdadero hecho de sangre fue el secuestro de once
policías en la Estación 6 del Oleoducto Norperuano de la petrolera estatal
PETROPERU y el posterior degollamiento a manos de varios nativos. Por esos
sucesos trágicos, el Poder Judicial abrió proceso penal a cincuenta y tres
acusados, incluidos veintitrés nativos. El Ministerio Público pidió penas de
cárcel entre seis años a cadena perpetua para Pizango (asilado un año en
Nicaragua) y otros líderes. Todos los nativos procesados tienen prisión
domiciliaria (incluido Pizango), excepto uno.
Según la encuesta, de una muestra
pequeña de mil trescientos hombres y mujeres en todo el país, 51% cree que el
gobierno de Alan García es responsable de los sucesos de Bagua, 23% culpó a la
Policía Nacional y sólo 10% a los nativos.
Desde el inicio la izquierda
radical y la izquierda moderada (que apodan “caviar”) han creado un mito en
torno a los sucesos de Bagua. Culpan a García, por supuesto. También culpan a
la ex senadora y ex congresista Mercedes Cabanillas, entonces Ministra del
Interior. Incluso culpan a la economista Mercedes Araoz, la Ministra de
Comercio Exterior y Turismo, porque las normas fueron promulgadas para la
implementación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.
Estas izquierdas hablan de “masacre”,
a pesar que la mayoría de muertos son policías. Hablan de “genocidio”, a pesar
que la mayoría de muertos son mestizos. Hablan que no se debió ordenar la
operación policial de desbloqueo de la carretera y no hubiese habido muertos, a
pesar que es delito bloquear carreteras y deber del Estado restablecer el orden
público.
La Coordinadora Nacional de
Derechos Humanos izquierdista se ha puesto de lado de los nativos acusados y ha
engañado a las familias de las víctimas para que culpen a García, Cabanillas y
Araoz. Se valieron del parcializado informe final de la comisión del Congreso
que investigó los sucesos (dirigida por el periodista y congresista Guido
Lombardi) para construir el mito, el Instituto de Defensa Legal izquierdista dio
“sustento jurídico” y los diarios izquierdosos La República y La Primera se ha
encargado de difundirlo.
Tarde o temprano, la verdad
siempre sale a la luz.


Ne parece bien que se castige alos culpables y caiga todo el peso de la ley hubieron varios congresistas que estuvieron a favor de esto y como dice un buen hombre el gobierno de gracia cargará esta carga de los muertos en el baguazo por el resto de sus días el partido cargará ese enorme peso
ResponderEliminarNe parece bien que se castige alos culpables y caiga todo el peso de la ley hubieron varios congresistas que estuvieron a favor de esto y como dice un buen hombre el gobierno de gracia cargará esta carga de los muertos en el baguazo por el resto de sus días el partido cargará ese enorme peso
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