Ya harta este tema: el indulto al ex dictador Alberto
Fujimori.
Esta vez por boca de Juan Carlos Tafur. Según este
sociólogo que funge de periodista (no me simpatiza), el Presidente de la
República tiene preparado hace meses el proyecto de indulto humanitario para
Fujimori y la nueva Presidenta del Consejo de Ministros y el nuevo Ministro de
Justicia y Derechos Humanos son funcionales a ese propósito.
De acuerdo a Tafur, Su Excelencia teme que Fujimori
sufra paro cardiaco o derrame cerebral en prisión. Los informes médicos
estarían listos y este indulto habría sido “conversado” con Kenji F.,
congresista e hijo menor del ex dictador. Doña Keiko, lideresa del fujimorismo,
ex congresista y la hija mayor, está al margen. Así, Fujimori sería excarcelado
en octubre, aunque no se sabe si para que no intervenga en política o aborde un
avión rumbo a Japón y no vuelva nunca más al Perú.
Fujimori fue extraditado de Chile en 2007. Fue juzgado
y dos años después, sentenciado a 25 años de prisión por las matanzas de
Barrios y La Cantuta y los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el
empresario Samuel Dyer. También tiene varias condenas menores por casos de
corrupción: juicios durante los cuales se “declaró culpable” para que terminen
rápido. Actualmente, la justicia chilena que aceptó extraditar a Fujimori
consintió que se le procese por otro caso relacionado a Colina, el destacamento
militar encargado de asesinatos selectivos.
En el Perú, indulto, amnistía, conmutación de pena y
sobreseimiento son para todo sentenciado, excepto por terrorismo, secuestro
agravado y violaciones a los derechos humanos. Fujimori tiene su mayor condena
por lo último. Además, aún está procesado judicialmente: una causal para que
siga preso como “prisión preventiva”. Sólo queda el indulto humanitario.
A partir de una sentencia constitucional, el gobierno
de Alan García reguló en 2007 los indultos humanitarios. Básicamente, el
condenado debe padecer una enfermedad terminal, una enfermedad crónica agravada
por el encierro o un trastorno mental degenerativo e irreversible. Todo, previa
certificación de una junta médica.
Fujimori padece arritmia cardiaca, hipertensión arterial
y depresión. Aunque su celda parezca más un mini-departamento que una mazmorra
(hay imágenes), al ex dictador sí le afecta psíquicamente el encierro, pero
está lúcido. Superó el cáncer orofaríngeo (en la lengua) que decía aquejarlo,
por el cual los hijos pidieron el indulto humanitario en 2013, sin éxito.
Para quienes dicen “Es
hora de indultar a Alberto Fujimori”, “No
es justo que siga preso”, “Ya pagó su
culpa”, “No hay que ser malagradecidos”,
“El indulto reconciliará al país”, “La mayoría está a favor”, “Basta de odio”, etc., la motivación
para el indulto es puramente política y contraria al imperio de la ley.
¿El Presidente de la República forzará la situación e
indultará a Fujimori?. Si lo hiciese como supone Tafur, violentaría el
ordenamiento jurídico en el Perú, con imprevisibles consecuencias. Quienes
hemos sido educados en el respeto a la ley, no podríamos avalarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario