Criminales

 

De verdad, las alimañas metidas en el putrefacto Congreso son auténticos criminales, que no cesan de cometer delitos y violar la Constitución de 1993.

La Cámara “espuria” aprobó por amplia votación la acusación constitucional y la inhabilitación de diez años en la función pública a la fiscal suprema Delia Espinoza, quien ha sido Fiscal de la Nación. La denuncia le señalaba de haber aplicado una resolución de fiscalía contraria a una ley, aprobada por el putrefacto Congreso sobre la facultad de la Policía Nacional para la investigación del delito (norma que viola expresamente la Constitución de 1993, pero que el politizado Tribunal Constitucional “constitucionalizó”), pero ella no fue la autora material ni intelectual de la resolución, que ni siquiera contiene su firma.

Entonces, ¿cuál delito cometió Espinoza?. El dictamen no lo precisa. ¿Espinoza violó la Constitución de 1993?. El dictamen tampoco lo precisa. Supongo que la motivación real fue expresada por los congresistas Jorge Montoya y Eduardo Salhuana, futuros candidatos a senadurías, durante el debate en la Cámara: esa señora es un “peligro público”, esa señora ha “atentado” contra la representación nacional abrieron expedientes fiscales contra congresistas. Veritas te liberabit: traducido del latín al español, “la verdad os hará libres”.

En pocas palabras, ante los reporteros que presenciaron el debate, los congresistas han violado la Constitución de 1993 y cometido no pocos delitos. Son criminales. Una pandilla política de trúhanes, que se ha enquistado en el Palacio Legislativo y pretende seguir allí en una senaduría o una diputación (según el cronista parlamentario Martín Hidalgo, la mayoría de congresistas irá a la reelección para diputaciones antes que senadurías), previo paso por las elecciones generales del siguiente año. De paso, ha enviado un mensaje político a la Junta de Fiscales Supremos y la Corte Suprema de Justicia: no se metan con nosotros.

No ha sido el único acto criminal ese día: el impopular e “ilegítimo” Congreso autorizó al “porno-filo” Presidente de la República para que viaje a Ecuador. Suponemos irá a Quito donde se reunirá con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa. Imagino que Su Excelencia, el “coquetón”, se fotografiará con Noboa y querrá colgarse de su buena imagen en el exterior. Mientras tanto, la criminalidad organizada en Perú continúa creciendo.

¿Cuál es el problema?. El mismo de la antecesora. La ley de 2023 sobre la “presidencia remota” viola manifiestamente la Constitución de 1993, pese a que el politizado Tribunal Constitucional pretendió “constitucionalizarla”. Si el “porno-filo” Presidente de la República sube al avión presidencial y sale del territorio nacional, no sólo habrá violado la Constitución de 1993 sino que dejará “acéfalo” al Gobierno interino, porque él es el último en la línea sucesoria presidencial y nadie más podría encargarse del Despacho Presidencial.

Tal vez usted piense que estos asuntos son baladíes, pero si estamos regidos por criminales, a Perú no le puede ir nada bien, por más buenos deseos expresados.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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