Hace varias
semanas leí la columna de opinión del abogado Aldo Mariátegui en el diario Perú21.
Mariátegui,
hombre mediático de derecha conservadora (aunque no en todos los temas, hay que
decirlo), comentó las elecciones autonómicas en Andalucía, España, y el
surgimiento del movimiento político VOX. VOX está más “a la derecha” que el
derechista Partido Popular, los centristas del movimiento Ciudadanos y los
izquierdistas Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y PODEMOS, fuertemente
vinculado a Cuba, Venezuela y la teocracia islámica de Irán.
En su
artículo, Mariátegui “suspiraba” por que apareciera en el Perú un movimiento
político semejante a VOX. Sin embargo, no explicó -ni creo entienda- el por qué
en España ha aparecido con fuerza electoral VOX. Esta apreciación vale para “rojos”
y “rojimios” peruanos “asustados” -o quienes quieren “asustarnos”, no sé bien-
con la aparición de un candidato presidencial parecido al presidente de Brasil,
Jair Bolsonaro, quien sea aupado por elementos de derecha conservadora que hace
poco tiempo apoyaban a rabiar al fujimorismo (como Mariátegui, quien renegó
públicamente de doña Keiko F., ex congresista, dos veces candidata presidencial
y todavía lideresa fujimorista) y hoy están “desencantados”.
¿Qué es
VOX?. En España es un movimiento político de tinte conservador y nacionalista.
Es constitucionalista, pero quiere abolir las comunidades autónomas y
re-centralizar el Estado. En lo social, se opone a la despenalización del
aborto, los contratos por vientres de alquiler, la unión civil o el matrimonio gay, las políticas de género, etc. En lo
económico, es una mezcla entre liberal y populista. No es confesional ni tiene vínculos
con confesiones religiosas.
¿Por qué
surge VOX?. Hace bastante tiempo el pensamiento político, económico y social en
España es “hegemónicamente” izquierdista: primero con el PSOE, después con PODEMOS.
El Partido Popular no ha podido ser un contrapeso y los centristas de
Ciudadanos no son suficientes. Mejor dicho, VOX es un movimiento de reacción.
De igual
modo, en Brasil, la victoria electoral de Bolsonaro ha sido una reacción contra
la “hegemonía ideológica” izquierdista desde el retorno a la democracia en la
década de 1980, vinculada en tiempos recientes a la gran corrupción. Al margen
de palabrería machista, misógina y homofóbica, Bolsonaro es una opción de “mano
dura” contra la criminalidad en Brasil, reformas de mercado en economía (con
Paulo Guedes, su súper Ministro de Economía) y revalorización de la familia y
las tradiciones, para lo cual está “aliado” a la Iglesia Católica y las iglesias
evangélicas.
En el Perú,
¿dónde está la “hegemonía ideológica” izquierdista para que surja una reacción
muy derechista como movimiento político o candidato presidencial?. “Rojos” y “rojimios”
siguen con su superchería populista, estatista y colectivista, pero desde la
década de 1990 dejaron de ser predominantes.
Al final,
la revolución bolchevique “a la vuelta de la esquina” sólo estaría en el
fanatismo monotemático y cretinoide de individuos como Mariátegui.

No hay comentarios:
Publicar un comentario