Fujimorismo: nada nuevo para 2016


La última encuesta Pulso Perú trae datos interesantes: por ejemplo, 61% de peruanos y peruanas apoya la minería (¡cómanse ésa, “rojos” anti-mineros!) y el Presidente de la República ha subido uno por ciento de aprobación, que no significa nada por el margen de error.
 
En cuanto a intención de voto presidencial para las elecciones del siguiente año (prematuro), Doña Keiko F. Villanela, ex congresista e hija mayor del ex dictador Alberto Fujimori, lideresa natural del movimiento fujimorista, obtiene 35% (similar porcentaje desde varios meses atrás) y, además, obtiene 42% de aprobación (el más alto) como personaje político.
 
¿Doña Keiko ya ganó la elección presidencial?. Para nada. Ese tercio del electorado que la respalda es suficiente para que pase a la segunda vuelta electoral, pero no para ganar. Necesitará ganar adhesión de sectores que voten por los candidatos que no pasarían al ballotage. Por ahora Doña Keiko “nuclea” su “voto duro”.
 
Sin embargo, que el fujimorismo se atrinchere en las viejas banderas o rehúse “evolucionar” deslindando del pasado de autoritarismo, corrupción y mercantilismo no le ayuda a la hora de buscar votos en la segunda vuelta. Por ejemplo, Kenyi, congresista y el hijo menor de Fujimori, dijo que el golpe de estado del 05 de abril de 1992 es “irrepetible”, pero todavía no lo condena. Que en el Congreso los fujimoristas siempre se unan a los nacionalistas para bloquear cualquier moción de orden del día condenando la “dictadura” de Nicolás Maduro y la Revolución Bolivariana en Venezuela equivale a no abandonar del todo el origen autoritario.
 
Respecto a lucha contra la corrupción, es similar. Por ejemplo, el año pasado Doña Keiko “aceptó” que su padre preso sí pudo haber tenido “responsabilidad política” por el caso “diarios chicha” o compra de líneas editoriales por el ex asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos durante la dictadura, pero insiste en la inocencia. Parece una angustiante batalla entre el bien y el mal.
 
En economía, el fujimorismo desconcierta algo. Doña Keiko ha criticado la última reducción de aranceles de importación decretada por el Gobierno nacional. Ésta incluye la modificación de la llamada “franja de precios” o sobre-tasas arancelarias decretadas en 2001 por el gobierno de Valentín Paniagua para maíz amarillo duro, arroz pilado, azúcar blanca y leche entera en polvo, que los encarece hasta en 66%, 43%, 34% y 20%, respectivamente. Aunque no se ha tocado al arroz blanco, el Ministerio de Economía y Finanzas logrará que el resto de productos disminuya de precios, mínimo en 20%. “No ha pensado en todos los actores”, dijo. El fujimorismo se vanagloria de la apertura comercial de la década de 1990, pero quiere congraciarse con empresarios mercantilistas.
 
¿Qué tenemos?. A Doña Keiko dando dos pasos hacia adelante para después retroceder, mientras el fujimorismo no se moderniza sino se “perfecciona”. En fin, cualquier cosa para asegurar el pase a la segunda vuelta. Cómo ganar la elección presidencial después, lo verán en el camino. ¿No se parece al ganador de 2011?.
 

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