Un “aventurero” psicópata ("ESPECIAL")

¿Exageró?

Eso me dijeron cuando tildé de psicópata a ese “aventurero” llegado a la Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de 2018, pero creo no exagerar. Otro rasgo del psicópata es la mentira constante. Quienes hemos estudiado y analizado su conducta, sabemos que el “aventurero” miente. Miente como bellaco. Un suceso reciente me lo corrobora.

El jueves 21 de mayo, un día antes del anuncio sobre la quinta prórroga al Estado de Emergencia, el toque de queda y el “aislamiento obligatorio” vigentes desde la quincena de marzo en todo el Perú para contener la pandemia viral COVID-19, una nota de prensa del Palacio de Gobierno informaba que el “aventurero” tenía esa noche una videoconferencia con el presidente de Colombia, Iván Duque. Antes que la información fuera publicada por los medios de comunicación peruanos, entré a los sitios web de diarios colombianos y vi la noticia.

En realidad, Duque estaba hablando por televisión e inició la videoconferencia al aire con el “aventurero”, el presidente chileno Sebastián Piñera, el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou y el (reelegido) secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro. El tema era, obvio, la pandemia. Según escribió el periodista Fernando Vivas en el diario El Comercio hace más de un mes, el “aventurero” es un “líder regional”, le ha dado consejos a Duque y Piñera y es un “estadista”, tipo el presidente francés Emmanuel Macron y la canciller federal alemana Ángela Merkel. Sin embargo, no era más que adulación ramplona.

Para esa videoconferencia, el “aventurero” se vistió mejor: camisa sin bordado y saco sobrio. Su apariencia de “Bob El constructor” es para consumo interno. ¿Qué dijo esa noche?. Primero, la crisis sanitaria por la pandemia demuestra la importancia de invertir en salud y educación. ¿Educación?. ¿Cuál es la relación entre el virus y la educación?. El “aventurero” repetía tópicos. Es un mediocre. De sus labios jamás saldrá una reflexión intelectual.

Después el “aventurero” alardeó que el Perú realiza diariamente miles de pruebas de despistaje del virus. No mencionó la fiabilidad de esas pruebas, los falsos negativos ni que, oficialmente, el Gobierno cada vez hace menos descartes. A su vez, presumió que su Gobierno ha entregado bonos y canastas municipales a “millones” de hogares vulnerables y créditos a las empresas. Ni una palabra que el reparto de los bonos fue un fracaso, las canastas fueron un fiasco con corruptela y los créditos han sido lentísimos e ineficaces por las trabas burocráticas.

La cereza del pastel: el “aventurero” dijo que en el Perú hay un “trabajo mancomunado” entre Estado y sociedad para enfrentar la pandemia. ¿Cuál “trabajo mancomunado” si él menosprecia a los médicos, rechaza consejos (excepto de su siniestro asesor argentino), humilla a empresarios, ataca al Congreso, se burla de periodistas y hasta amenaza a los críticos?, ¿cuál “trabajo mancomunado” si tiene militares y policías desplegados por calles y avenidas buscando detener o multar y “juega” con los horarios del toque de queda?. También dijo que los países debieran coordinar sus políticas contra el virus. Debiera empezar imitando a Ecuador, donde el trabajo conjunto del presidente Lenin Moreno, prefectos, alcaldes, sector privado y sociedad civil comienza a mejorar los resultados en la lucha contra la pandemia.

¿Acaso el “aventurero” cree que Duque o Piñera no están enterados de lo que realmente pasa en el Perú?. En fin, ¿cuál fue el mejor interlocutor en la videoconferencia?. Creo Lacalle Pou. A pesar de ser un país pequeño, Uruguay está teniendo buenos resultados. Según Lacalle Pou, porque se confía en los ciudadanos y se cree en la libertad. Libertad, una palabra que el “aventurero” nunca pronuncia. Otro rasgo de un psicópata: sólo valora “su” libertad.

 


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