El nuevo Congreso ("ESPECIAL")


Finaliza el cómputo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) respecto a la elección parlamentaria y ya vemos el Congreso que tendremos.

Así quedarían: Acción Popular, con 25 escaños en la Cámara. Alianza para el Progreso, el movimiento político del empresario, ex congresista y ex presidente regional de La Libertad, César Acuña, con 22 escaños. Unión por el Perú, franquicia partidaria “comprada” por el empresario y ex congresista Virgilio Acuña (patético verlo peinar sus canas y posar de extremista), que alberga seguidores del ex mayor Antauro Humala (preso desde 2005 por la muerte de cuatro policías en la “asonada” de Andahuaylas), con 13 escaños. El movimiento político-religioso FREPAP, con 15. El fujimorismo, con 15 escaños. Los “rojos” liderados por el ex sacerdote católico y congresista Marco Arana, con 9. PODEMOS Perú, movimiento político del empresario y ex congresista José Luna Gálvez, cuya figura política estelar en Lima ha sido el ex ministro del Interior, Daniel Urresti, con 11 escaños. El Partido Morado del economista y ex viceministro de Industria y PYMES, Julio Guzmán, con 9, y los municipalistas de Somos Perú, con 11 escaños. Finalmente, los “rojos” seguidores de la ex congresista Verónika Mendoza se quedarían fuera.

Aceptemos que ningún partido o movimiento político ha obtenido por sí solo ni 30% de voto válido. Si, además, consideramos que hubo en los comicios casi 25% de voto blanco o viciado y el abstencionismo fue alrededor de 20%, la Cámara representa, a penas, un tercio del electorado. He ahí el auténtico riesgo para la democracia restaurada en 2001: que marginales electorales acaben haciéndose de grandes cuotas de poder político.

¿Qué pasará después?. Que el Jurado Nacional de Elecciones proclame los resultados electorales y entregue las credenciales a los nuevos congresistas y la Junta Preparatoria convoque pronto a la sesión de juramentación en la Cámara, empezará la “prueba de fuego”: la distribución de las comisiones dictaminadoras y la elección de la Mesa Directiva. No sabemos si hasta julio o por los quince meses restantes del mandato legislativo. ¿Se podrán constituir mayorías parlamentarias?. Sí, pero circunstanciales.

Por ahora Acción Popular ha expresado disposición a “acordar” con el FREPAP y el fujimorismo, pero deberían ser negociaciones a “dos bandas”: por un lado, el FREPAP y, por el otro, los fujimoristas. Asimismo, sería necesario “entenderse” con los “acuñistas”, también a “banda separada”. Se alcanzaría mayoría absoluta y no creo se pueda más. Si el FREPAP o el fujimorismo se abstuvieran (a los fujimoristas no les conviene el aislamiento), PODEMOS Perú y Somos Perú podrían reemplazarlos, por lo que los acciopopulistas debieran “negociar” con éstos. La realpolitk y la sagacidad política serán puestas al límite.

El anti-fujimorismo y el sectarismo “progre” de los “moraditos” haría difícil que participen en una “coalición” con los fujimoristas o el FREPAP y preferirían entenderse con los “rojos”. A los acciopopulistas el Partido Morado o los “rojos” les sumarían poco, porque alejaría al fujimorismo o el FREPAP. En cuanto a UPP, es posible que se dividan: una parte se iría con los “rojos” y los demás, los seguidores de “Antaurito”, se quedarían solos. Por supuesto, podría acontecer que no se pase la “prueba de fuego” y el Congreso acabe inoperante. Inoperancia que sólo beneficiaría al Gobierno nacional presidido por ese “aventurero” llegado a la Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de 2018.

Veremos muy pronto qué ocurrirá.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores