Un refrán muy apropiado para
describir al Presidente de la República, quien durante la reciente entrevista
televisada con el economista Augusto Álvarez Rodrich volvió a insinuar que sí lidera.
Lo lamento, Su Excelencia, pero
usted no lidera. Para empezar, dejó que su esposa, la Primera Dama de la
Nación, lo dejará en ridículo con la última entrevista para la revista Cosas.
Aparentemente, no fue capaz siquiera de invitarla a salir en la primera cita.
Tampoco dijo algo respecto al intento de censura de la publicación.
No lidera cuando el Tribunal
Constitucional declaró inconstitucional las multas por omisión al sorteo
forzoso para cubrir vacantes del servicio militar (buena decisión del
colegiado, por cierto) y la obligatoriedad de ingreso de los funcionarios y
servidores públicos al nuevo régimen laboral estatal contemplado en la Ley del
Servicio Civil de 2012 y el Gobierno nacional no ha sentado posición al
respecto.
El Presidente de la República no
lidera cuando el ex dictador Alberto Fujimori exige al Estado una pensión y no
le responde que esa pensión está prohibida por ley aprobada en 1995 por el
Congreso Constituyente Democrático (CCD) y promulgada por el mismo Fujimori.
A pesar que diga lo contrario, Su
Excelencia no lidera cuando él y su Gobierno rehúsan contestar por la
misteriosa compra de armamento y pertrechos a Rusia, información revelada por
la prensa oficial rusa a través de la periodista Cecilia Valenzuela. Menos
cuando se muestran impotentes para acabar con la insensible huelga de médicos y
personal administrativo del Ministerio de Salud y ESSALUD, limitándose sólo a
declaraciones mediáticas tibias.
Diecinueve presidentes regionales
están investigados. Los presidentes regionales de Ancash, Pasco y Tumbes han
sido apresados o serán apresados por actos de corrupción administrativa. El
Presidente de la República ha condenado públicamente la corrupción, pero no
lidera este esfuerzo moralizador de la Policía Nacional, el Ministerio Público
y el Poder Judicial. El Gobierno nacional no ha respaldado -ni obstaculizado-
la reforma constitucional para prohibir la reelección inmediata de presidentes
regionales y alcaldes y aumentar el mandato a cinco años que se votaría en el
Congreso.
Por último, Su Excelencia no
lidera ni sus propias filas por no pronunciarse sobre las acusaciones contra la
congresista Cenaida Uribe, el escándalo Oscar López Meneses, el repetido asunto
de la bicameralidad parlamentaria o sobre el proyecto de ley de la "unión
civil" no-matrimonial entre personas del mismo sexo.
El liderazgo es el conjunto de
habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la
forma de ser de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo
que este equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de metas y objetivos. Lo
siento señor Presidente de la República, pero su liderazgo es inexistente.
Nota
aparte:
la espera fue larga, pero se abrió el Lugar de la Memoria. Que éste sirva para
recordar al Perú los terribles años del conflicto armado interno 1980-2000.

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