El corrupto ex presidente regional de Junín, Vladimir Cerrón, comunista estalinista, solicitó al Poder Judicial autorización para viajar a Rusia.
Cerrón, quien afronta más de una decena de causas penales y tiene restringido su libertad de tránsito, quiere viajar a Rusia entre fines de septiembre e inicios de octubre, porque ha sido invitado a una “conferencia parlamentaria” sobre las relaciones entre Rusia y América Latina.
De acuerdo al portal web de la agencia de noticias rusa Sputnik, Leonid Slutski, presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal, dijo que el evento tendría carácter “estratégico” (¿?) y, tal vez, participe el mismísimo Vladimir Putin, el autócrata antioccidental que rige Rusia con puño de hierro. Según el diputado ruso, América Latina es una las principales prioridades de la nueva política exterior de Rusia.
En cuanto a Cerrón, no es la primera vez que quiere viajar fuera de Perú: el año pasado el Poder Judicial le negó autorización para viajar tanto a México como Honduras. Posiblemente, otra vez un juez le impida viajar y Cerrón quede con sus maletas empacadas. Sin embargo, más de un político o líder de opinión pública ha dejado volar la imaginación y ha dicho que Cerrón quiere ir a Rusia para buscar financiamiento a su partido político marxista-leninista, Rusia quiere “apoderarse” de Perú, Cerrón es el nuevo “hombre fuerte” de Moscú, Perú es importantísimo para los rusos en América Latina y otras elucubraciones comiquísimas.
Aunque sea una potencia nuclear, Rusia es un país de economía media. Italia es más rica que Rusia. Además, Putin no se ha caracterizado por andar “regalando dinero”, más ahora que Rusia está metida en más y más problemas tras la insensata, sangrienta y malvada invasión militar a Ucrania hace año y medio. Hace un par de días Putin debió agachar la cabeza y pedir ayuda logística y armamentística al tirano comunista de Corea del Norte, Kim Jong-un: suceso impensable hace dos años. Cuando Rusia ha influido en procesos electorales de países occidentales lo ha hecho mediante difusión masiva de noticias falsas o ataques cibernéticos.
Ya Rusia tiene sus aliados en América Latina: Cuba, Venezuela, Nicaragua y Brasil. Los tres primeros son tradicionales y el último, estratégico. Los demás países no cuentan. Las prioridades rusas están en África, donde los sentimientos pro-rusos son genuinos, a diferencia de América Latina, donde personajes “rojos” como Cerrón no son “pro-rusos” sino enemigos de los Estados Unidos.
Ridículamente, en Perú tenemos esa propensión a creernos “la última Coca Cola en el desierto”. Ni siquiera en la década de 1970, durante la dictadura del general Juan Velasco Alvarado, la Unión Soviética (más fuerte económica y militarmente que la Rusia post-comunista) estuvo demasiado interesada en Perú. Quienes pregonaban el “internacionalismo” comunista en América Latina no eran los soviéticos sino Fidel Castro y Cuba.
Creo hoy lo
último en que piensan Putin y sus gerifaltes del Kremlin es en Perú y sus
políticos como Cerrón, salidos de la Guerra Fría.
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