Por ahora dejemos la
pandemia viral COVID-19 para tratar otra amenaza sobre el Perú.
Hace
días que los diarios El Comercio y La República vienen insinuando
la posibilidad que las elecciones generales de 2021 no puedan celebrarse en
abril del siguiente año, a consecuencia del virus y la lenta “normalización” de
la vida política y social en el país. Ante las suspicacias de la opinión
pública, el “aventurero” llegado a la Presidencia de la República mediante la
sucesión constitucional de 2018 se apresuró a decir públicamente que sí habrá
comicios y él no sería candidato presidencial.
Una
noticia llamó la atención: Acción Popular en el Congreso busca apoyo de otras
bancadas para una reforma a la Constitución de 1993 y postergar las elecciones
generales, so pretexto que, en medio de la pandemia, no alcanzaría el tiempo
para cumplir el cronograma electoral: inscripción de nuevos partidos o
movimientos políticos, celebración de las PASO (primarias, abiertas,
simultáneas y obligatorias) este año, realización de mítines, etc. Aunque el sentido común debiera llevar a
aceptar que las PASO ya no son posibles y sólo suspenderlas, los acciopopulistas
quisieran la postergación de las elecciones generales.
Según
la reseña, varios congresistas de diferentes bancadas “acarician” la
posibilidad de la postergación, pero tanto dentro como fuera de Acción Popular
difieren del tiempo: algunos dicen un año, otros dicen dos años y hacer
coincidir las elecciones generales con las municipales y regionales de 2022
(mega-elecciones) para “ahorrar dinero” y algunos más faltosos quieren irse de
largo hasta 2026. Pocos congresistas dicen que aceptarían un cambio de fecha de
las elecciones, pero con el inevitable traspaso de poderes en julio del próximo
año. No obstante, la postergación de un año parecería tener mayor chance.
La
propuesta acciopopulista involucraría sólo la prórroga del mandato
parlamentario un año. En cuanto al mandato presidencial, el “aventurero”
dejaría el cargo en julio del próximo año y lo reemplazaría el Presidente del
Congreso, acciopopulista, quien permanecería el año extra hasta la celebración
de los comicios. Dudo mucho que ese “aventurero” aceptase que el Congreso se
quede un año más y él no. Entonces, empiezo a desconfiar.
No
creo necesario siquiera hablar de postergación de las elecciones generales,
pero es evidente un aprovechamiento político del virus. El Gobierno reitera que
la vuelta a la “normalidad” sería para el próximo año, dos medios de
comunicación “gobierneros” mencionan la posibilidad de la postergación, la
bancada de Acción Popular impulsa un proyecto de reforma constitucional para la
postergación y el “aventurero” dijo que él no será candidato en 2021, si podría
no haber comicios. ¿Demasiada coincidencia?.
Si
el “aventurero” y congresistas inescrupulosos “se cargasen” las elecciones
generales para quedarse más allá de julio de 2021, “asesinarían” la democracia
restaurada en 2001 y después se convertirían en “usurpadores”, pudiendo
nosotros invocar la “desobediencia civil” contra la nueva dictadura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario