Ante tanto escándalo relacionado
a la Primera Dama de la Nación (habrá tiempo después para hablar de doña Nadine
Heredia), hubo dos noticias positivas para el Perú: la pronta eliminación de la
visa Schengen para viajar a Europa y la opinión favorable de las Naciones Unidas
sobre el respecto a los derechos humanos.
En el primer caso, la visa
Schengen viene del Acuerdo Schengen de 1985 y ratificado diez años después por
el cual los países de la Unión Europea acuerdan establecer un espacio común por
el que puede circular libremente toda persona que haya entrado regularmente por
una frontera exterior o resida en uno de los países que aplican el acuerdo. Ese
espacio lo conforman Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia,
España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Italia, Letonia,
Lituania, Luxemburgo, Polonia, Portugal, República Checa y Suecia. A pesar de
no integrar la comunidad, Islandia, Liechtenstein, Malta, Noruega y Suiza
forman el espacio común, aunque el último país podría retirarse pronto por un
referéndum de 2014 adverso a Schengen. Bulgaria, Rumanía y Chipre aún no forman
parte del acuerdo y Croacia se uniría este año. Gran Bretaña e Irlanda no
forman parte de Schengen.
Según los acuerdos suscritos
entre la Unión Europea con el Perú (también los hay con Colombia), a partir del
segundo semestre de 2015 peruanos y peruanas podrán viajar a Europa sin
necesidad de visado por 90 días máximo, sin importar la naturaleza del viaje.
Hace falta la aprobación por la Euro-cámara y la notificación a la Comisión
Europea y los parlamentos nacionales. Se espera que el Perú implemente el
llamado “pasaporte biométrico” y sólo quienes los posean podrán viajar sin el
visado.
Es un hecho positivo, porque en
la era del Globalización no sólo las mercancías sino las personas deben cruzar
libremente las fronteras. Será beneficioso para turistas y hombres o mujeres de
negocios, pero es magnífico para el país, que se acercará más viejo continente.
Por supuesto, quienes aún quieren convertir al Perú en un país “folklórico”
anti-occidental chillan, pero la gran mayoría está a favor.
La segunda noticia es el grupo de
trabajo de las Naciones Unidas sobre desapariciones forzadas e involuntarias que
ha constatado tras visitar Lima, Ayacucho y Huánuco y haberse reunido con
autoridades, familiares de víctimas y representantes de la sociedad civil que ya
no hay en el Perú una política de sistemática violación a los derechos humanos,
como existía durante el conflicto armado interno (1980-2000) y puntillosamente
señalada por el Informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.
Aunque prevalecen profundas secuelas y heridas abiertas, el grupo visitante ha
notado un cambio significativo desde 2001 y así lo manifestará ante la Comisión
de Derechos Humanos. Obvio, quienes gustan de gritar a los cuatro vientos “criminalización
de la protestan” y viven de reavivar odios o reabrir heridas no están
contentos.
Poco a poco, a trompicones, pero
el Perú se vuelve un país más serio. ¡Viva el Perú!.


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