¿Oyó de “La Resistencia”?. No hablo sobre un programa
de la TV streaming Netflix.
“La Resistencia” es un colectivo de
elementos muy recalcitrantes del fujimorismo y doña Keiko F., ex congresista y
dos veces candidata presidencial, a quien el Ministerio Público y el Poder
Judicial mantienen en prisión preventiva por casos de corrupción.
Recientemente, distintos medios de
comunicación revelaron un video en el cual la congresista Rosa Bartra,
presidenta de la Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso, connotada
fujimorista, participó de una reunión de “La Resistencia” el 11 de julio.
Realizada en el templo de la iglesia evangélica Comunidad Cristiana El
Sembrador, Bartra dijo: “Vamos a salir de
la oscuridad y del miedo. (...) Ustedes no son trolls ni zombies y no han
venido acá por un táper, ¿o sí? Esta lucha tiene que trascender a las redes y
en las redes estamos dando batalla... ¡Y vaya que la damos! En Lima, hashtag
que ponemos es tendencia. Podemos hacer tendencia, pero el enemigo es mucho más
poderoso”. El líder del colectivo sería “Juan José Muñico Gonzales”, cuyo nickname en la red social Twitter es Jota Maelo.
“¡Vamos a
evangelizar! ¿Dónde está Maelo? Maelo, nuestra foto nos ha hecho famosos.
Maelo, así como predicas en calles y plazas, necesitamos ser más. Las calles
tienen que ser nuestras. Tenemos que tomar las calles”, dijo Bartra, quien con
su apariencia modosita en el Congreso y ante los medios de comunicación,
llamaba a realizar un “escrache”. ¿Qué es un “escrache”?. Para el escritor
argentino Mariano Grondona, son agresiones
(físicas o verbales) “contra aquellas
personas a las cuales sus agresores procuran menoscabar simbólicamente delante
de la sociedad”. Enfatizando que son “una
forma de acción directa reñida con la democracia”, añade: “Cuando el que comenta un escrache siente
antipatía por quienes lo cometieron, su condena es categórica. Pero, cuando
siente simpatía por ellos, generalmente sostiene que, aunque los condena, los
comprende”.
Los “escraches”, propios de
Argentina, Uruguay, Paraguay o España, llegaron al Perú. Hace pocos días el
escritor Mario Vargas Llosa fue víctima de un intento de “escrache” de “La
Resistencia” (hubo oposición) cuando salía del evento inaugural de la Feria Internacional
del Libro en Lima. “La Resistencia”, además, se ha manifestado frente a la sede
del equipo periodístico IDL-Reporteros, también en Lima. Incluso una
manifestante portaba una pancarta con una consigna ¡antisemita! contra el
periodista Gustavo Gorriti por su fe judía.
“La Resistencia” representa la
degradación absoluta del fujimorismo. No es o nunca fue una opción
liberal-conservadora. Tampoco nacional-popular. Ya es una “pandilla política”,
que necesita “fuerzas de choque”, porque carece de ideas para rebatir a sus
oponentes. Ni siquiera el APRA con sus “búfalos” en el siglo XX. Ni siquiera en
la izquierda radical veo tal ferocidad, sectarismo y estupidez.
¿El 49.88% de votos válidos a Doña
Keiko en las elecciones generales de 2016 fue para Bartra, “La Resistencia” y
sus “escraches”?.

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