La huelga continua

¿Por qué ha durado tanto la huelga de maestros estatales?.

No es la primera vez que hay una huelga de maestros tan larga. En 1991 el Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación Peruana (SUTEP) paralizó las clases durante más de tres meses, pero hoy las circunstancias son distintas y el sindicato magisterial dominado por el partido maoísta Patria Roja ha estallado en pedazos.

En primer lugar, el tiempo transcurrido desde el inicio de la huelga en Cusco hasta la propagación al resto del país ha evidenciado que no sólo hay reivindicaciones gremiales sino una lucha política contra el SUTEP-Patria Roja. El agente principal de esa lucha es el SUTEP-CONARE, relacionado al Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (MOVADEF), vinculado a la facción “acuerdista” de Sendero Luminoso. Ya está probada la cercanía entre el dirigente huelguista Pedro Castillo con el MOVADEF, quien también lucha contra otros para mantener su actual liderazgo.

Por otro lado, el Gobierno nacional ha tenido un pésimo manejo político de la huelga magisterial. La Ministra de Educación quedó en ridículo al anunciar en dos ocasiones el fin de la paralización tras negociar con no se sabe quién. El Presidente del Consejo de Ministros ha estado más preocupado en otros temas. El Presidente de la República intervino, se reunió con algunos dirigentes huelguistas y el SUTEP-Patria Roja en el Palacio de Gobierno, pero no consiguió nada. Tras haber cedido en varios reclamos plasmados en un acta de compromiso que Castillo y otros rehusaron firmar, recién el Gobierno ha decidido no ceder más.

Asimismo, los gobiernos regionales han sido los grandes “alcahuetes” de esta huelga. Salvo Cusco, los presidentes regionales siguieron pagando a los maestros huelguistas. Hasta les dieron aguinaldo por Fiestas Patrias. La Presidenta Regional de Arequipa (a quien la periodista Sol Carreño llamó en 2014 “joven promesa de la política peruana”) declaró que pagaron a los huelguistas para no “agravar” más el conflicto. Patético.

También el Congreso estuvo en el lío. La izquierda radical no ha hecho más que alentar la huelga, pero por “ceguera ideológica” más que por cálculo político. Sin embargo, el fujimorismo ha sido el gran “tonto útil” del SUTEP-CONARE. Congresistas de la mayoría absoluta recibieron a dirigentes huelguistas en el Palacio Legislativo, les dieron público respaldo y el congresista Héctor Becerril se ha reunido varias veces con Castillo. A diferencia del APRA, Acción Popular, Alianza para el Progreso o el oficialismo, el fujimorismo rechazó “mediar” y se rumorea que una llamada telefónica de Becerril a Castillo causó que éste y otros no firmaran el acta finalizando la huelga.

Por último, hay periodistas “social-confusos” que constantemente han “ensalzado” al maestro huelguista y presionado al Gobierno nacional que ceda a todas los reclamos del SUTEP-CONARE. Ni hablar de las redes sociales Facebook y Twitter, donde más de un ignorante con alma de “luchador social” ha publicado “burradas” sobre la huelga.

¿Qué pasará ahora?. Estaremos a la expectativa.

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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