Ya estamos rebosados de
cinismo y desvergüenza.
El (mentiroso) Ministro del
Interior de ese “aventurero” llegado a la Presidencia de la República mediante
la sucesión constitucional de 2018 dijo públicamente que el Gobierno nacional
retiraría a los nuevos congresistas la custodia de la Policía Nacional. Para
ello se promulgaría un decreto de urgencia modificando la ley orgánica de 2016.
A oídos de las mayorías, se
oye bien. Sin embargo, el efecto demagógico no funcionó. Consultados varios
congresistas electos, dijeron no les preocupaba perder la custodia de uno, dos
o tres policías, pero exigían que los ministros también renuncien a sus
custodias policiales. Además, salvo los conocidos “gobierneros”, los periodistas
en distintos medios de comunicación comenzaron a percibir la trampa.
Descontando que, apenas serían cuatrocientos policías más, no percibieron en
este Gobierno un genuino interés en el asunto de la seguridad ciudadana sino
sólo en ganar algunos puntos más de popularidad para el “aventurero” en las
encuestas de opinión.
Entonces, todo fue propaganda,
como la “brigada anti-crimen extranjero (venezolano)” de la Policía Nacional o
la intervención de las Fuerzas Armadas en vigilancia.
¿Por qué los congresistas
tienen custodia policial?. Es un rezago de la época del terrorismo. En 2001, no
obstante, el gobierno de Alejandro Toledo les redujo la custodia policial.
Recuerdo a la congresista Martha Chávez quejarse, porque ella tenía -creo- diez
o quince policías custodiándola. ¿Debe haber custodia?. Al Presidente de la
República, el Presidente del Consejo de Ministros y el Presidente del Congreso.
Además, la Fiscal de la Nación y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia,
incluyendo a los presidentes de las juntas de fiscales superiores y los
presidentes de las cortes superiores. Asimismo, la Presidenta del Tribunal
Constitucional, el Defensor del Pueblo, el Presidente de la Junta Nacional de
Justicia, el Contralor General de la República, el Presidente del Jurado
Nacional de Elecciones y los jefes de la ONPE y el RENIEC. Por último, el
Presidente del Banco Central de Reserva y la Jefa de la Superintendencia de
Banca y Seguros.
¿Por qué el “incompetente”
Ministro del Interior no propuso algo así?. Este Gobierno sucio no hace más que
burlarse de nosotros, despreciar nuestra inteligencia y menoscabar nuestra
dignidad. A este Gobierno infecto no le interesan robos o hurtos de billeteras,
carteras o teléfonos celulares. Tampoco los asaltos a mano armada de bancos, tiendas
o restaurantes. Menos el robo de vehículos o viviendas ni secuestros o
asesinatos. No. A este Gobierno mediocre sólo le interesa que no caiga la
popularidad del “pérfido” ocupante del sillón presidencial.
Las víctimas de la persistente
delincuencia en Lima y las grandes ciudades ya no debemos aceptar que este
“aventurero” y su Gobierno se rían en nuestros rostros con anuncios
demagógicos, improvisación y malicia. Que el “aventurero” diga (¡más mentiroso
que Pinocho!) si enfrentará este flagelo social o mejor se largue.

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