Aquí algunos hechos políticos que vendrían el próximo
año.
La reunión entre el Presidente de la República y doña
Keiko F., ex congresista e hija mayor del ex dictador Alberto Fujimori,
lideresa del fujimorismo mayoritario en el Congreso ha sido beneficiosa, aunque
no fuera en el Palacio de Gobierno y la convocara el controvertido cardenal
católico Juan Luis Cipriani. Ignoro si comieron panetón o bebieron chocolate
caliente, pero ambos ganaron y no sólo por las imágenes del apretón de manos mutuo.
No piensan así los más rabiosos anti-fujimoristas, quienes están resentidos, o
esos “chacales” del fujimorismo, que quedaron “descolocados”. Doña Keiko es
quien más comprometida queda, porque “reafirmó” en público el respeto del
fujimorismo a la democracia y la Constitución de 1993. Al Gobierno nacional
sirve un breve tiempo de sosiego político, porque en el Congreso habrá un
inminente tema en debate: ratificación, modificación o derogatoria de los
decretos legislativos promulgados este año. Personalmente, la mayoría debiera
ratificarse.
En el Congreso se reinstalaría la “Comisión Lava Jato”,
a raíz del escándalo internacional por sobornos que la constructora brasileña
Odebrecht habría realizado en el Perú, entre 2005 y 2014 bajo los gobiernos de
Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala, más la administración de la entonces
alcaldesa de Lima, Susana Villarán. Oiremos testimonios, acusaciones y mayores
revelaciones.
El siguiente año se volverá más notoria la rivalidad
política entre la ex congresista Verónika Mendoza y el ex sacerdote católico
Marco Arana, hoy congresista. Mendoza está fuera (aunque lo niegue) del Frente
Amplio, la facción de la izquierda radical que obtuvo representación
parlamentaria, y dudo mucho que recabe el casi millón de firmas necesarias para
inscribir su nuevo partido político. Mientras Arana se vanagloria, porque el
Frente Amplio existe gracias a que su movimiento Tierra y Libertad es el único
dentro de la izquierda radical con inscripción ante el Jurado Nacional de
Elecciones.
Los congresistas Carlos Bruce y Alberto de Belaunde
(nieto del ex diputado Javier de Belaunde Ruíz de Somocurcio) tendrían listo el
nuevo proyecto de ley de unión civil no-matrimonial entre parejas del mismo
sexo. En la Cámara habría votos para aprobarlo, porque el fujimorismo no se
opone y el Frente Amplio lo apoya. Tampoco Su Excelencia lo observaría. El
choque contra la Iglesia Católica y las iglesias evangélicas sería inevitable.
Veremos qué ocurrirá en el APRA, el Partido Popular
Cristiano y Acción Popular, que padecen acefalía, dirigencias cuestionadas o disputas
internas. También si Somos Perú y Solidaridad Nacional se desintegrarán y qué
pasará con Alianza para el Progreso.
No auguro un despegue económico en 2017, pero la
economía peruana mantendrá tasas de crecimiento PBI medianas y estables.
Dependerá también de los Estados Unidos, Europa o China. La Venezuela
bolivariana está al borde del derrumbe. Más venezolanos huirán y el Perú es un
destino deseado.
De quien escribe, ¡Feliz Navidad y venturoso año
2017!.

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