Lo ha visto y oído. Es el escritor Alfredo Barnechea,
candidato presidencial de Acción Popular, aquel partido que junto al APRA y el
Partido Popular Cristiano, son los más viejos del Perú.
Anteriormente, hablé del Barnechea candidato, pero
ahora quiero hablar del discurso y la compañía partidaria. El escritor ha
tratado de sobresalir “colgándose” del gas de Camisea, a raíz de la
re-exportación indebida que la petrolera argentina Pluspetrol y el resto del
consorcio Camisea hicieron del destino original, México, hacia Europa y Asia en
2010 y 2011. El caso fue llevado al CIADI, el tribunal arbitral del Banco
Mundial y perdieron: Pluspetrol y el consorcio deberán pagar al Perú 64
millones de dólares por regalías. Incluso para evitar que esto se repita, el
Ministerio de Energía y Minas plantearía una adenda al contrato-ley para que el
pago de las regalías sea por el destino final.
Sin embargo, Barnechea quiere otra cosa: apelando a
papeles, cifras y supuestos estudios, él “renegociará” (ojo a las palabras, no
dice “planteará” sino que lo hará) para cambiar el marcador referencial Henry Hub (el precio a boca de pozo),
que es 2.2 dólares por millón de BTU, porque dice que en Asia el valor de la
exportación es mayor. Más de un iluso patriotero o “rojito” anti-capitalista se
ha emocionado: ¡Cuestión de dignidad!, ¡abajo los vende-patrias!.
Por supuesto, Barnechea no dice que el bajo precio del
petróleo, la menor demanda energética de China y la pronta inundación del
mercado con gas de los Estados Unidos e Irán harán más difícil vender el gas
peruano en el extranjero. No me extraña que el escritor calle, porque es el
candidato ideal para Acción Popular, un partido que ilusiona y después
decepciona.
Al margen del recuerdo de los ex presidentes Fernando
Belaunde y Valentín Paniagua, los acciopopulistas tienen un pasado de
irresponsabilidad política e ineptitud administrativa. ¿Alguien recuerda el
gobierno de Acción Popular (1980-1985)?. Un pequeño collage: malos ajustes económicos, inflación persistente, déficit
fiscal creciente, despilfarro en subsidios inmorales (FOCOMIN, por ejemplo) y
faraónicos proyectos de obras públicas, tímida apertura comercial, politización
de las empresas estatales, pérdida del valor de la moneda y el poder
adquisitivo y sobre-endeudamiento externo.
Si no bastó, el gobierno de Acción Popular (1980-1985)
fue muy corrupto: los casos NEC y Sanitas, el caso BANCOPER, etc. Lo peor fue
el caso Mantaro y Pachitea, dos barcos chatarra que costaron como trasatlánticos
de lujo, que involucró “coimas” en el Ministerio de Transportes y
Comunicaciones y la antigua Compañía Peruana de Vapores y cuyo uno de los
implicados fugó a Canadá. Además, según el Informe final de la Comisión de la
Verdad y Reconciliación, durante esa época se cometieron el mayor número de
violaciones a los derechos y crímenes de lesa humanidad en la lucha
antiterrorista contra Sendero Luminoso. ¿Alguien ha pedido a Barnechea
deslindar con esa herencia?.
Si aún quisiera votar por Barnechea y Acción Popular,
es libre de hacerlo.
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