Vladimir Cerrón, el último “rojo”

Si creyó que la congresista Verónika Mendoza es la única candidata presidencial de izquierda radical para las elecciones generales de este año, erró. También está en la lid el ex presidente regional de Junín, Vladimir Cerrón.

Cerrón viene de una familia “roja”. Le nombraron “Vladimir” en honor a Vladimir Ilich Ullanov, alias Lenin, padre de la Revolución bolchevique de 1917 en Rusia. Se presume que su padre, Jaime Cerrón, fue asesinado por Sendero Luminoso en la década de 1980, por lo que el joven Cerrón dejó sus estudios en la Universidad Nacional del Centro y la Universidad Peruana Los Andes para irse a Cuba. Allá estudió Medicina Humana, especializándose en Neurocirugía. Como era inevitable, bebió el menjunje marxista-leninista de la dictadura comunista que rehusó morir tras el colapso de la Unión Soviética y la Europa oriental.

Tras volver al Perú y ejercer la docencia universitaria, Cerrón decidió incursionar en política y fundó el movimiento Perú Libre en 2005. Cinco años después ganó la Presidencia Regional de Junín, pero demostró no ser mejor que su antecesor, don Vladimiro Huaroc: realizó algunas obras públicas “sobrevaluadas” (ahí también estuvo la “mano peluda” del empresario Martín Belaunde Lossio), reinstauró el uniforme escolar gris rata de la década de 1970 en las escuelas estatales (legalmente, no está prohibido), prohibió realizar fiestas de promoción para egresados de secundaria (¿?), se peleó con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones por la modernización y ampliación del aeropuerto de Jauja y muchas tropelías. Sin embargo, Cerrón armó una base electoral en el departamento aliado con el sector más incendiario de la izquierda radical y los batallones de reservistas del ex mayor Antauro Humala, preso desde 2005 por la rebelión de Andahuaylas. Tanto así que consiguió que varios candidatos suyos ganaran alcaldías y regidurías en las elecciones municipales y regionales de 2014. El mismo Cerrón intentó la reelección, pero fue vencido en segunda vuelta.

Hoy Cerrón es el candidato presidencial de Perú Libertario, su rebautizado movimiento regional. Dice estar “preparado” para gobernar nuestro complicado país, pero no especifica cómo se preparó ni quién lo hizo. ¿Qué propone?. Pena de muerte para todo delincuente hasta que se reduzcan los índices de criminalidad, aumentar el salario mínimo a S/. 1,500.00, impulsar una “ley de medios de comunicación” (¡ojo periodistas!) para acabar con la radio y TV basura, revisar todos los tratados de libre comercio, abaratar los servicios públicos y, por supuesto, una nueva Constitución.   

¿Cuáles son las probabilidades electorales de Cerrón?. Es un candidato desconocido para la mayor parte del país. De aspecto anodino. Mal orador: oírlo da sueño. No entusiasma a las masas. Su discurso es un cliché. A diferencia de la afrancesada Mendoza, Cerrón sí podría ganar parte del voto machista y tradicionalista en el campo, el escaso “voto rural” que no decide ni define una elección.

Después del día de los comicios se sabrá si hablaremos de Vladimir Cerrón.




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