Por fin el gabinete ministerial
obtuvo la cuestión de confianza del Congreso. Sin embargo, la crisis política
ha demostrado que la izquierda radical no pierde tiempo y aprovecha cualquier
oportunidad para deslegitimar el modelo económico heredado de la década de 1990
como paso previo para llegar al poder.
La izquierda radical tiene una
pequeña bancada parlamentaria y operadores externos. Sin contar a los disidentes
del Partido Nacionalista, se llama “Frente Amplio” y sus “tontos útiles” han
sido el APRA, el fujimorismo, Acción Popular y el Partido Popular Cristiano. La
pequeña bancada pedía: salida de dos ministros a quienes acusa de “lobistas”,
eliminación del aporte obligatorio de trabajadores independientes a los fondos
de pensiones y aumento del salario mínimo. Salvo el último pedido, toda la
oposición pedía lo mismo.
Frente Amplio quiere vendernos la
idea que el Ministro de Energía y Minas está “al servicio” de empresas mineras
y petroleras extranjeras por haberse enfrentado al Ministro del Ambiente para
flexibilizar la rígida legislación ambiental creada desde 2011. Menciona
también el caso INTEROIL, pero ya no le importa. Ahora habla de un “reglamento
de hidrocarburos” beneficioso para el capital, que no existe. La izquierda
radical llega a esas deducciones detectivescas (al estilo del Inspector Jefe
Jacques Clouseau de la Pantera Rosa) a partir de sus “Cornejo-leaks”
(nada sobre la violación al secreto de las telecomunicaciones), en los cuales
también se incluye al Ministro de Economía y Finanzas.
Dos insinuaciones levanta contra
él: que las recientes medidas económicas para acelerar la promoción de la
inversión privada han sido producto de “lobbies” del empresariado y que es
responsable de la “desaceleración” de la economía. Frente Amplio quiere
convencer al país que sólo es posible promover la inversión privada “corruptamente”
mediante lobbies. Mejor dicho, el modelo es intrínsecamente “corrupto” y para
acabar con la corrupción es necesario un cambio total empezando por mayor
inversión pública, aumento fiscal y expansión monetaria.
En cuanto a los aportes
obligatorios que iniciaron el primero de agosto, el Congreso decidirá si se
suspenden o no. Frente Amplio sólo hace demagogia contra el Sistema Privado de
Pensiones, pero calla sobre el Sistema Nacional de Pensiones. La izquierda
radical (también parte de la moderada) es enemiga de las AFP's y ha utilizado
este tema para atacar el sistema. El diario La República colaboró con titulares
contrarios al Sistema Privado de Pensiones. Incluso el izquierdista Instituto
de Defensa Legal, ha creado un colectivo “Somos Libres”, compuesto de “rojos y
rojimios” enemigos de las AFP's y mudo frente a la Oficina de Normalización
Previsional (ONP), que amenaza con acciones de amparo ante el Poder Judicial.
Hasta una “marchita” por el centro de Lima convocaron, que tuvo mucha cobertura
mediática.
La izquierda radical no ha
logrado lo que quiere, pero no vacilará en “agudizar las contradicciones” y
avanzar hacia el poder. La oposición está advertida.


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