En la misma jornada cuando se aprobó la “re-tipificación”
del delito de apología al terrorismo y se pidió la presencia express del Ministro de Economía y
Finanzas, el Congreso sancionó un vergonzoso proyecto de ley.
El fujimorismo con Acción Popular y otros consiguieron
ochenta votos para aprobar en la Cámara la “Ley de Desarrollo de la Ganadería
Lechera”. Encima, la exoneraron de segunda votación. Está lista para la
promulgación, si no hay observación presidencial. Antes, los congresistas Jorge
del Castillo y Mercedes Araoz intentaron que el proyecto de ley regrese a la
Comisión de Agricultura para acoger la decisión técnica de la Dirección General
de Salud Ambiental (DIGESA) y el Instituto Nacional de la Calidad (INACAL),
pero fue en vano. El inefable congresista Yonhy Lescano defendió la iniciativa
legislativa a capa y espada.
¿Qué dice la ley?. Que la leche en polvo entera, en
polvo descremada y lacto sueros no podrá ser usada en procesos de reconstitución
y recombinación para elaboración en la industria de leche fluida, leche
evaporada, queso, mantequilla y yogurt y demás productos elaborados para consumo
humano directo. Autoriza al Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y
la Propiedad Intelectual (INDECOPI) sancionar a las empresas que incumplan la
norma legal.
Lescano alegaba que esta ley es para “proteger a los
niños”, pero es falso. Esta ley era pedida hace años por los productores ganaderos,
esa “pandilla” de empresarios mercantilistas que siempre se quejan por los
precios de la leche pagados por la industria láctea. La prohibición de importar
leche en polvo como insumo para la industria láctea existió desde 1991, cuando
se la introdujo como “paliativo” a los efectos de la apertura comercial en la
ganadería, hasta 2008 cuando el gobierno de Alan García cambió la normativa
para adaptarla al Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Incluso, en
la campaña electoral pasada, el fujimorismo se comprometió a “defender” a los
productores ganaderos.
A raíz de lo sucedido con el producto lácteo Pura Vida
del grupo Gloria en Panamá y cuya repercusión en el Perú fue “magnificada” al
extremo, pero que originó inmovilidad y suspensión de la venta dispuesta por el
INDECOPI para estudio técnico conjunto con DIGESA, los productos ganaderos
encontraron el momento ideal para obtener una ley a la medida de ellos. Dirán
que les preocupa la leche y el consumidor, pero es mentira, porque antaño el
alegato eran los bajos ingresos. Esta victoria no hubiera sido posible sin “ignorantes”
o “malvados” como Lescano y Crisologo Cáceres, presidente de la Asociación
Peruana de Consumidores (ASPEC), quien ni siquiera sabe qué es la “pasteurización”.
¿Cuál será el resultado de esta ley?. A mediano y
largo plazo, los precios de la leche y los derivados lácteos subirán. Simple,
si no hay suficientes insumos para la industria láctea, la oferta de leche y
derivados lácteos se reducirá, pero la demanda seguirá igual. Entonces los
precios subirán para equilibrar la oferta y la demanda.
Que congresistas de “mala leche”.

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