Faltan pocos días para la
elección al Congreso y el resultado comicial sería algo incierto.
Según el simulacro de voto
nacional urbano-rural realizado por la encuestadora IPSOS, Acción Popular tiene
14.8% de votos válidos. Le siguen el fujimorismo con 11% y el Partido Morado
del economista y ex viceministro de Industria y PYMES, Julio Guzmán, con 10.9%.
Alianza para el Progreso, el
movimiento del empresario César Acuña, ex congresista y ex presidente regional
de La Libertad, tiene 9.9% de votos válidos y el partido Somos Perú 7.6%. Más
abajo, el APRA con 4.9%, los “rojos” del Frente Amplio con 4.7% y el FREPAP
(ligado a la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal) tiene 4.5%. Por
último, PODEMOS Perú, el movimiento político del empresario y ex congresista
José Luna Gálvez, tiene 4.2% de votos válidos. Los “rojos” simpatizantes de la
ex congresista Verónika Mendoza tienen 4%. Vamos Perú, movimiento vinculado al
ex alcalde del Callao, Juan Sotomayor, tiene 3.2%. El movimiento político de
los “fonavistas” tiene 3.1% y el Partido Popular Cristiano, 3%. La valla
electoral para obtener escaños es 5% de votos válidos a nivel nacional (o seis
congresistas por distrito electoral), pero el simulacro tiene 2.8% de margen de
error. Quienes estén dentro del margen de error en el simulacro de voto válido,
pueden acceder al Congreso.
Sorprende el 43% de votos
blancos o viciados en el simulacro. Posiblemente, en los dos últimos días, el
porcentaje baje un poco. Tal vez por el verano, las vacaciones o el aburrimiento,
poquísima gente ha prestado atención a esta campaña electoral. Como no hubo
candidaturas presidenciales, no la sintió importante o trascendente. Ha
abundado la mediocridad y la demagogia. La mayoría de candidatos y candidatas han
sido pésimos. Hicieron o dijeron tonterías para hacerse notar. Ellos ejemplifican
el “acanallamiento” de la política en el Perú.
Si los pronósticos aciertan,
no habrá mayoría absoluta en la Cámara. Los “rojos” tendrían escasa o, quizá,
nula representación. Acción Popular se alzaría con el mayor número de escaños y
el fujimorismo podría tener una bancada nada despreciable. El Partido Morado de
Guzmán, la novedad, está cuestionado por el reciente escándalo de violencia
familiar del ex congresista Daniel Mora, quien postula en la lista por Lima.
Para colmo, Guzmán demostró que es tan vacilante y dubitativo como antes y
prefirió esquivar al asunto Mora hasta que no pudo y tampoco responde
convincente a un raro suceso suyo de hace dos años difundido hace poco tiempo
por televisión.
Los amigos de Guzmán en la
opinión pública (o sea, los sectarios “progres”) han querido distraer atacando a
los acciopopulistas para querer beneficiar a los “moraditos”. Aún no sé si ellos
siguen siendo o no “sus” candidatos de ese “aventurero” llegado a la
Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de 2018.
Por ahora, piense bien por
cual lista votará. Antes que un candidato, elegirá una lista. Si no sabe, vote
viciado o blanco para que después no se queje por el resultado de haber votado
mal.

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