El general Francisco Morales Bermúdez, ex presidente
de la República, fue condenado junto a otros enjuiciados a cadena perpetua por la
Corte Penal III de Roma, Italia, por el asesinato de varios argentinos en el marco
del “Plan Cóndor”.
La “dictablanda” del general Francisco Morales
Bermúdez se instaló en 1975 tras el derrocamiento de la dictadura del general
Juan Velasco Alvarado, que detentaba el poder desde el golpe de 1968. Era la “Revolución
de las Fuerzas Armadas”, de signo izquierdista y militarista. Con Morales
Bermúdez fueron los años de ajuste económico (el “Domingo Negro” de 1978) y las “mini-devaluaciones”,
racionamiento de combustible, “toques de queda”, clausura de revistas, huelgas y represión a sindicalistas. También del retorno a la actividad
partidaria, la Asamblea Constituyente en 1978 y las elecciones generales de
1980.
“Plan Cóndor” fue un acuerdo secreto a fines de la
década de 1970 entre Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia para
que los organismos de inteligencia ubiquen, capturen y eliminen opositores e
intercambien prisioneros. Según cablegramas desclasificados de los Estados
Unidos, aunque Ecuador y Perú no pertenecían al “Plan Cóndor”, colaboraron con éste.
Así lo corrobora el periodista Ricardo Uceda en su libro Muerte en el Pentagonito,
publicado en 2004.
El juicio en Italia fue por varios argentinos con
ascendencia italiana de una veintena que habían ingresado al Perú con
pasaportes falsos. Eran “montoneros”, la guerrilla urbana vinculada al Partido
Justicialista en Argentina y opositora a la dictadura del general Jorge Rafael
Videla. Militares argentinos llegaron al Perú en 1980 para capturarlos y
pidieron la colaboración peruana. Los subversivos fueron capturados, pero
Morales Bermúdez ordenó expulsarlos a Bolivia, donde se había instalado el
gobierno de Lhydia Gueiler, que después caería. Allá los militares bolivianos
entregaron los capturados a los mismos militares argentinos, quienes los matarían.
En el juicio Morales Bermúdez no se defendió, ni siquiera por
video-conferencia.
En el Perú, desde 2015, Morales Bermúdez tiene
proceso penal ante el Poder Judicial por el caso Jujuy. En 1978 trece
opositores peruanos, entre los cuales estaban Genaro Ledesma, Ricardo Letts,
Javier Diez Canseco, Hugo Blanco, Ricardo Napurí, Valentín Pacho, Justiniano
Apaza (hoy congresista) y el periodista (de derecha) Alfonso Baella Tuesta,
fueron arrestados y enviados en avión militar hacia Jujuy, Argentina. Allá
fueron encarcelados, pero semanas después fueron amnistiados y volvieron al
Perú. En 2012 la justicia argentina pidió la extradición de Morales Bermúdez
por el caso Jujuy, pero la Corte Suprema de Justicia lo rechazó.
Muchos “rojos” y “rojimios” han saltado de felicidad
ante la sentencia italiana. Odian a Morales Bermúdez y tienen razones. Sin
embargo, a Apaza se le escapó públicamente el verdadero “crimen” cometido por Morales
Bermúdez a ojos de sus enemigos: haber “traicionado” el legado “revolucionario”
y “nacionalista” de Velasco.
Falta para el juicio de la Historia.

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