Coincidiendo con la coyuntura política se cumplen 50
años del golpe de estado del 03 de octubre de 1968.
Junto al golpe del 05 de abril de 1992, son los
eventos políticos más transcendentales del siglo XX peruano. El golpe entronizó
la dictadura del general Juan Velasco Alvarado. Se inició la llamada “Revolución
de las Fuerzas Armadas” y todo lo que vino después: cierre del Congreso,
intervención de la Corte Suprema de Justicia, apropiación de grandes medios de
comunicación, represión, destierros, etc. También las nacionalizaciones de
empresas y el gigantismo estatal, la reforma agraria burocrática y
colectivista, el control de precios y el control de cambios, el elevado déficit
fiscal, el endeudamiento externo grosero, la inflación creciente, la calidad de
vida deteriorada, etc. Velasco permanecería hasta su derrocamiento por el
general Francisco Morales Bermúdez en 1975, pero es otra historia.
¿Por qué ocurrió el golpe de 1968?. No fue sólo la
ambición de un “militar bravucón” sino resultado de unas condiciones
particulares en el Perú. Por un lado, la acelerada degradación del régimen
democrático a consecuencia del salvaje enfrentamiento político entre el
“Supremo Gobierno” de Fernando Belaunde y el Congreso dominado por el APRA y
los odriistas. Del otro lado, la devaluación de 1967, el aumento de la
inflación y el déficit fiscal y la demora en tomar las decisiones correctivas.
Hay más factores no considerados “desde la derecha”:
desde la década de 1950 la cultura política peruana se “izquierdizaba”. Ideales
como democracia, imperio de la ley y propiedad privada eran descalificados y
sustituidos por “justicia social”, “independencia económica”, “liberación
nacional” y “transformación estructural”. Hasta entonces la izquierda del espectro
político estaba dominada por el APRA y, minúsculamente, el Partido Comunista. Tras
la Revolución de 1959 en Cuba y durante la década de 1960 empezaron a aflorar las
variantes “de izquierda”. “Rojos” y “rojimios” salieron de las catacumbas para
la agitación política y la propaganda.
La década de 1960 en el Perú fue una constante de durísimos
ataques ideológicos desde la política, los medios de comunicación, las
universidades y hasta la Iglesia Católica a la vieja economía patrimonialista
heredada de la “República Aristocrática” (1895-1919) y el declinante poder de
la “oligarquía”, aquel sector económico vinculado al sistema de haciendas y la agro-
exportación. Las condiciones eran propicias para que la politización militar,
la ambición personal y el resentimiento corporativo se impusieran con el golpe.
¿Se hubiese podido evitar el golpe?. Quizá no.
Belaunde era políticamente muy frágil y faltaban muchos meses para las
elecciones generales de 1969. ¿Se hubiese podido evitar las decisiones
políticas que vinieron después?. Quizá no. Era la consecuencia del giro
izquierdista del país. ¿Se hubiese podido evitar las nefastas consecuencias que
repercutirían en las décadas de 1970, 1980 y 1990?. No lo sé.
Sí sé que hechos como el golpe de estado de 1968 ocurren
por algo y para algo.

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