Me encantan
los resúmenes noticiosos y acá un breve recuento comentado de acontecimientos
empezando febrero.
El 26 de
enero, día de la elección al Congreso, el diario Expreso publicó una entrevista al periodista Humberto “Beto” Ortiz,
opositor al Gobierno nacional presidido por ese “aventurero” llegado a la
Presidencia de la República mediante la sucesión constitucional de 2018, que
“estiró” como plastilina la Constitución de 1993 para forzar la disolución de
la Cámara.
A pesar de
antipatías personales, Ortiz está diciendo lo que casi nadie en la opinión pública
dice: este Gobierno es “inepto” e “incapaz”, el “aventurero” está cada vez más
enamorado del poder y el gremio periodístico está “echado a sus brazos”, tiene
“aliados” en el Ministerio Público y el Poder Judicial, etc. Tres días después,
dos fiscales y cuarenta efectivos de la Policía Nacional allanaron en el Callao
la vivienda de la jefa de política de Expreso,
so pretexto de incautar el video de una cámara de vigilancia externa para
revelar la identidad de dos asaltantes. Tan unánime fue el rechazo a esta
acción que hasta el “aventurero” lo criticó dejando “mal parado” a su
(mentiroso) Ministro del Interior. Hasta para “intimidar” este Gobierno es
mediocre.
Sin
embargo, el “aventurero” premia generosamente a sus incondicionales: nombró
como primer Procurador General del Estado (la procuraduría general fue creada
en 2017) a un abogado y catedrático de la Pontificia Universidad Católica del
Perú, cuyo principal mérito fue haberse paseado por televisoras privadas y dado
entrevistas a agencias de noticias extranjeras defendiendo a la “polémica”
disolución de la Cámara el 30 de septiembre pasado.
Recientemente,
la Corte Suprema de Justicia resolvió en última instancia el caso “Curva del
Diablo” durante los sucesos de Bagua en 2009. 53 indígenas procesados fueron
absueltos y nadie sería responsable penal por la muerte de 23 policías, 10
indígenas y un desaparecido cuando la Policía Nacional intentaba liberar la
carretera Fernando Belaunde bloqueada por manifestantes indígenas. Incluso los
vocales supremos fueron más allá y dictaminaron una aberración jurídica: el
derecho a la defensa del territorio (¿?) era más importante que la libertad de
tránsito. ¿Quién estuvo detrás?. El poderoso Instituto de Defensa Legal, cada
vez más siniestro y antipátrida.
Por último,
a la espera de la apelación por la resolución del juez contra la Municipalidad
Metropolitana de Lima que determinó el cese del cobro de peaje de la
concesionaria vial Línea Amarilla a la entrada de una avenida en La Molina y el
retiro de las garitas, es grosera la evidente “presión” del Alcalde de La
Molina al Poder Judicial para que falle como él quiere. Demostrando que hay “interés
político”, criticó la existencia misma de los peajes de las concesiones viales
en Lima. Este “chulo” expoliador (ha disparado el cobro de arbitrios en su
municipio) “va con todo” contra el Alcalde de Lima, un “chulo” sonsonazo, cuyo
entorno tiene cuestionamientos éticos, pero a quien espera suceder en 2023.
Disfruten el verano.

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